Las Farc: un ‘nunca más’ a la política con armas

En la clausura de la Décima Conferencia Nacional Guerrillera, esta organización alzada en armas ratificó de manera unánime su compromiso con el acuerdo de paz y trazaron las líneas de su futuro partido político, para el que llamaron a una ‘gran convergencia’.

decima conferencia 4 1La clausura de la Décima Conferencia inició con la llegada de una bandera blanca en representación de la paz, la de Colombia con el escudo de las Farc y la del PC3. Foto: María Clara Calle.“Anhelamos que nunca más sea necesario que colombianos y colombianas deban alzarse en armas para hacer escuchar sus voces y hacer sentir sus demandas, como nos ha tocado a nosotros, a través de una guerra fratricida que nunca deseamos”, expresó con vehemencia Rodrigo Londoño Echeverry, alias ‘Timoleón Jiménez’, comandante máximo de las Farc al clausurar anoche la Décima Conferencia Nacional Guerrillera, la que es considerada la última sin armas de este grupo subversivo. (Ver: Décima Conferencia de las Farc: la otra mesa de negociaciones)

Además de hacer un llamado a que nunca se repitan las causas del conflicto, alias ‘Timoleón Jiménez’, junto a Luciano Marín Arango, alias ‘Iván Márquez’, miembro del Secretariado, anunciaron de manera oficial ante los 207 guerrilleros que debatieron en la Conferencia, así como ante decenas de sus unidades guerrilleras y de varias personalidades políticas del país presentes en las sabanas del Yarí, que acogieron de manera unánime el acuerdo pactado con el gobierno nacional en La Habana, tras cuatro años de intensas negociaciones, para ponerle fin conflicto armado e iniciar el proceso de construcción de una paz estable y duradera.

“Nuestra máxima instancia de decisión ha determinado aprobarlo en su totalidad e instruir a todas las estructuras de bloques y de frentes, a nuestros mandos, guerrillerada, milicianos y a toda nuestra militancia fariana, que éste sea acogido y respetado”, anunció ‘Iván Márquez’, quien fungió como jefe del equipo negociador de las Farc en la isla del Caribe, en la declaración política final al cierre de la Décima Conferencia. (Lea el discurso completo)

Su petición va encaminada a que el gobierno actúe de la misma manera y se comprometa en la implementación. Por su parte, los voceros de las Farc consideraron que las 297 páginas del acuerdo del fin del conflicto “contiene los mínimos necesarios para dar continuidad por la vía política a nuestras aspiraciones históricas por la transformación del orden social vigente”. Por esta razón, el grupo alzado en armas surtirá “todos los aprestamientos necesarios” para dejar de ser una guerrilla y convertirse en un nuevo partido político.

Así llegan las Farc a su última conferencia guerrillera

Para ello todavía faltan algunas instancias. Los dos propósitos centrales de la Décima Conferencia, realizada en la vereda Brisas del Diamante, de San Vicente del Caguán, una zona de litigio entre Meta y Caquetá, eran refrendar entre los guerrilleros lo que el equipo de las Farc negoció con el gobierno de Juan Manuel Santos en La Habana Santos y quedó plasmado en el acuerdo del fin del conflicto. Esto se dio de manera unánime.

El otro objetivo era dar su salto a la política legal y, para ello, trazar el camino a seguir. La primera disposición que decidieron fue ampliar de 29 a 61 miembros lo que hoy se conoce como el Estado Mayor Central. Dicha ampliación no fue realizada en la Conferencia, sino que será en un Pleno del Estado Mayor Central, otro de los órganos de decisión del grupo guerrillero.

Una vez sean un partido político, esas 61 personas conformarán el directorio y serán la cúpula de decisiones de la colectividad. Sin embargo, aún no está decidido quiénes serán los elegidos para dichos cargos ni el nombre del nuevo partido político en el que se convertirán las Farc una vez dejen las armas.

VerdadAbierta.com conoció que el debate respecto al nombre del partido y especialmente sobre quiénes conformarán el directorio fue intenso durante la Conferencia entre los 207 delegados asistentes.

“Una línea optaba porque se ampliara el Estado Mayor Central (que fue lo que en efecto sucedió); otra quería que los 51 o 55 miembros, que era el número que se había pensado inicialmente, se escogieran sin partir de la base del Estado Mayor. Renovación completa donde los únicos fijos fueran los nueve del Secretariado”, explicó una persona que estuvo en las discusiones y pidió la reserva de su nombre.

Según la fuente, se esperaba que al menos los nombres del directorio se publicaran en la clausura de la Décima Conferencia, pero no ocurrió precisamente por los debates internos.

Además, este medio conoció que una de las grandes pujas internas es para que las mujeres tengan más representación en la cúpula política del partido que nacerá. Hasta ahora, sólo una mujer (Francy María Orrego, alias ‘Érika Montero’) hace parte de los 29 miembros que tiene el Estado Mayor Central, pese a que las guerrilleras son poco más del 40% de las Farc.

“No habrá menos de 15 mujeres en el directorio del nuevo partido”, precisó la persona que estuvo allí. Esa puja fue admitida por Judith Simanca Herrera, conocida en las filas guerrilleras ‘Victoria Sandino’, quien le aseguró a VerdadAbierta.com que “el tema no es estar ahí porque somos mujeres, es estar ahí porque tenemos las condiciones y porque nos lo hemos ganado.

“Las mujeres queremos espacios de dirección en el partido de las Farc”

Para tomar decisiones definitivas, y además trazar su plan de gobierno, que se denominará ‘De construcción de paz y reconciliación nacional’ según las treinta tesis discutidas en la Conferencia y reveladas por VerdadAbierta.com, la guerrilla hará un Congreso a más tardar en mayo del próximo año. Todo “si se implementan los acuerdos”, advirtió ‘Iván Márquez’.

Este jefe guerrillero aseguró que el programa político que se plantee deberá “comprometerse con la implementación del Acuerdo Final” y recoger “las aspiraciones sociales más sentidas en lo inmediato por la población”.

Lo que sí se hizo público fue la intención de la guerrilla de trabajar de la mano con otros grupos y movimientos políticos. Así lo dejaron ver en sus tesis y en las conclusiones de la Décima Conferencia presentadas por los miembros del Secretariado.

“Queremos hacer parte de una gran convergencia nacional, que abarque el espectro de las luchas sociales y populares, propugne por la real democratización política, económica, social y cultural del país (…) La Gran Convergencia deberá tener la capacidad de construir poder social, político y popular desde abajo, y al mismo tiempo de disputar el poder del Estado en los espacios institucionales de elección y representación”, precisó ‘Iván Márquez’.

Varias fuentes explicaron a VerdadAbierta.com que ese poder popular será de la mano de las organizaciones de base con las que las Farctienen cierta afinidad política, especialmente en las regiones donde han tenido presencia histórica; mientras que quizá para las elecciones de más alcance, como las nacionales y departamentales, sellarán una alianza con otros partidos, sin que se precisaran cuáles serían.

Las posibles alianzas

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Una de las principales apuestas que se ha trazado la Décima Conferencia es la de forjar unidad con los partidos políticos de izquierda y las organizaciones sociales en un Bloque de Unidad Popular como respuesta al poco reconocimiento que ha tenido el planteamiento político de la guerrilla en las grandes ciudades, como quedó establecido en la tesis de discusión “La batalla por la unidad del campo popular”.

“Debemos reconocer nuestras carencias colectivas para identificar las aspiraciones de las nuevas generaciones de clase trabajadora producidas por las transformaciones capitalistas durante las últimas décadas, y traducirlas a nueva gramática de la política” se lee en el documento de 32 páginas.

Durante la lectura de la declaración política de la Décima Conferencia, ‘Iván Márquez’ aseguró que esa “gran convergencia” deberá tener la capacidad de construir poder social, político y popular “desde abajo y al mismo tiempo disputar el poder del Estado en los espacios institucionales de elección y representación”.

Tanto el Partido Comunista, la Unión Patriótica (UP) y la Marcha Patriótica aseguran que no han recibido aún una invitación de las Farc a discutir una posible unidad o una coalición popular. No obstante, no descartan que tras el surgimiento del nuevo partido que construya la guerrilla puedan existir alianzas o agendas programáticas de cara a los cargos de elección popular.

Sin embargo, la estigmatización, el señalamiento y los asesinatos selectivos siguen siendo pan de cada día en las distintas regiones del país. A pocas semanas de revelarse el sitio de ubicación de las zonas veredales transitorias de normalización, donde se concentrarán las Farc durante seis meses para iniciar su camino a la legalidad, fue asesinada Cecilia Coicué, líder social de Marcha Patriótica, en zona rural del municipio de Corinto, Cauca, crimen con el cual el movimiento político suma 116 miembros muertos de manera violenta.

En diálogo con VerdadAbierta.com, Piedad Córdoba, vocera de Marcha, afirmó que al movimiento lo han empezado a estigmatizar como ocurrió con la Unión Patriótica: “va a existir una presión muy fuerte sobre los nuevos movimientos porque van a decir que eran los que habían apoyado a las Farc toda la vida o que apoyaron todas las formas de lucha”.

Para la exsenadora, de llegar a materializarse el bloque popular propuesto por las Farc, se debe sacar una sola lista para el Congreso que impulse la propuesta de aterrizar en los territorios el Acuerdo Final alcanzado en La Habana con el gobierno nacional y que será firmado en Cartagena este lunes.

Otro de los temores que ronda la posible convergencia de sectores es que el gobierno nacional no cumpla con lo acordado. Imelda Daza, exdirigente de la UP del departamento de Cesar, aseguró que el gobierno nunca cumplió con la reparación económica del partido y que, por tanto, ahora que empieza una nueva etapa, espera que a la UP se le brinde un mayor apoyo estatal para prevenir cualquier tipo de altercado luego de la firma del Acuerdo Final.

“El momento que viene va a ser de sumo cuidado porque los amigos de la guerra no se resignan a que hayan sido derrotados. Lospeligros no han desaparecido. La estigmatización continúa porque este es un país conservador, la libertad de expresión sigue pendiente”, declaró Daza.

Por su parte, Sergio de Zubiría, miembro del Partido Comunista, explica que todavía no se ha discutido el mecanismo concreto para construir una unidad de partidos pero que sí existe la intención pues que ante todo la consigna comunista es apoyar la solución política y negociada al conflicto, como se plantea desde hace cuatro congresos de esa colectividad.

Zubiría, quien también participó en la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas, cree que los señalamientos tardarán un poco en desaparecer “porque es demasiado arraigada la estigmatización anticomunista, pero creo que este acuerdo sirve para desmontarla y será una llave para que la gente no identifique la política con armas sino la políticacomo una práctica cotidiana y abierta a las sociedades”.

El académico aclara que si bien el nexo entre el Partido Comunista y las Farc ha sido “histórico y estrecho”, también ha tenido diferencias. Por ejemplo, explica que la mayoría los miembros del Secretariado fueron de las Juventudes Comunista y que la mayoría de los militantes de la UP que asesinaron pertenecían realmente al Partido Comunista. Sin embargo, indica que la formación política de la guerrilla ha sido a través del Partido Comunista Clandestino Colombiano, PC3, que es diferente al movimiento legal del comunismo.

“A mediano plazo, será positivo para el clima de la política en Colombia que la insurgencia entre en un proceso de paz”, aseveró De Zubiría.

Hasta el momento, parte de la vida política de las Farc se ha realizado en la clandestinidad a través del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia y del Partido Comunista Colombiano Clandestino (PC3) desde los cuales han desarrollado su programa político sin darle la cara a la sociedad. Una de las grandes incógnitas será saber si de llegar a destaparse mantendrán la base social que han organizado.

Fuentes cercanas a VerdadAbierta.com señalaron que una de las principales discusiones dadas entre las células del PC3, de cara la Décima Conferencia, fue si salen a la vida política de facto o si, por el contrario, continúan trabajado en la clandestinidad, como lo han hecho desde hace varias décadas.

Milicias urbanas: el rostro clandestino

Finalmente, como antesala de lo que será el nuevo movimiento, ‘Iván Márquez’ anunció una de las primeras apuestas del movimiento o partido que van a fundar: la convocatoria y realización de una Asamblea Nacional Constituyente, propuesta que plantearon en su momento, paradójicamente, detractores de este proceso de negociación, entre ellos los voceros del Centro Democrático.

En la declaración final de la Décima Conferencia, ‘Iván Márquez’ convocó a hacer realidad el llamado “a todos los partidos, movimientos políticos y sociales y a todas las fuerzas vivas del país a concertar un gran acuerdo político nacional encaminado a definir las reformas y ajustes institucionales necesarios para atender los retos que la paz demande, poniendo en marcha un nuevo marco de convivencia política y social”.

A su juicio, “las condiciones propicias para ese propósito se encuentran en el impulso a un proceso constituyenteabierto que conduzca a la convocatoria y realización de una Asamblea Nacional Constituyente”.

Con esta declaración política se cerró la Décima Conferencia Nacional Guerrillera, la última en armas del grupo subversivo, y se sumaron pasos a la concreción de su desactivación como ejército para convertir toda su fuerza ideológica en un movimiento político que, desde la legalidad, aporte ideas para consolidar en el país un futuro mejor.

Especial Firma de la Paz