‘La Tetona’ asegura que Giraldo violaba niñas

      

Alias ‘La Gorda’ o ‘La Tetona’, sostuvo ante
un fiscal de Justicia y Paz, que Hernán Giraldo Serna, alias ‘El Patrón’, ex
cabecilla del ‘Bloque Resistencia Tayrona’ de las AUC, abusó sexualmente de
jóvenes pobladoras de la Sierra Nevada de Santa Marta.

En versión libre Carmen Rincón más conocida como ‘La Gorda’ o ‘La Tetona’ aseguró que algunos padres de
la zona le llevaban sus hijas menores de edad al jefe paramilitar Hernán Giraldo alias ‘El Patrón’, para que éste se
quedara con ellas. Alias ‘La Gorda’, ex responsable financiera de ese grupo armado ilegal,
confesó su responsabilidad en seis homicidios de presuntos delincuentes e
indigentes.

Una investigación adelantada por la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía
desde febrero del 2009 encontró que en varios municipios del Magdalena el ex
jefe paramilitar Hernán Giraldo
Serna
tiene registrados 19 hijos cuyas madres eran menores de edad en
el momento de dar a luz.

Según lo que encontró la Fiscalía, seis de las
madres de los hijos de Giraldo Serna, tenían menos de 14 años. Una de las niñas
abusadas por el ex cabecilla del frente Resistencia Tayrona de las autodefensas
tenía 12 años en el momento del parto.

Lo que más llamó la atención a
los investigadores de la Fiscalía es que antes de iniciar la búsqueda de
información sobre ese delito, no había ninguna denuncia en contra de Giraldo
Serna como responsable del delito de abuso sexual de menores de edad.

Hernán Giraldo Serna, quien fue el cabecilla del Bloque Resistencia Tayrona de las
Autodefensas
, llegó a la Sierra Nevada de Santa Marta en 1976 y desde
entonces se dedicó a actividades ilegales y formó un ejército privado.

Años más tarde, en los ochenta, conformó el bando armado antiguerrillero “Los
Chamizos” junto a su ex socio Adán Rojas.

Según la revista Semana este grupo dominó la Sierra por casi
veinte años, hasta que en el 2000 se soltó una fuerte pelea interna entre Rojas
y Giraldo por el control del narcotráfico y que dejó varios civiles muertos y
heridos. Carlos Castaño entró en la pelea apoyando a Rojas hasta que en el 2001,
luego de varias explosiones y atentados en Santa Marta, llegaron al acuerdo que
creó el Frente Resistencia Tayrona con Hernán Giraldo como su comandante y alias
“Jorge 40” como su jefe militar. Este grupo paramilitar alcanzó a reclutar 1.200
hombres y mujeres.

En el 2006 se desmovilizó después de negarse por un año al proceso
de Justicia y Paz, debido a su temor de ser extraditado. Desde el 2004 está
acusado de narcotráfico por el Tribunal Federal del Distrito de
Columbia.

Una de las perversiones de Hernán Giraldo eran sus gustos por
las menores de edad y por lo tanto, con el poder que le daban las armas y sus
actividades ilícitas, llegaba a las veredas de la Sierra Nevada y decidía con
cuales niñas quería sostener relaciones sexuales.

Algunos de sus
subalternos le pusieron a Giraldo Serna el alias de ‘Taladro’, precisamente por
sus pervesiones sexuales y por el número de hijos que tuvo, más de 35
reconocidos.

“Hay dos hipótesis, una, que los padres le entregaban las
niñas a Giraldo cuando tenían entre 13 y 14 años y otra que cuando él llegaba a
una vereda buscaba a las menores y abusaba de ellas”, dijo uno de los
investigadores del caso.

“Se busca establecer si la conducta cometida
por Giraldo Serna es un patrón de comportamiento sistemático, se busca darle un
perfil de abusador sexual que le permita enmarcarse como responsable de un
delito de lesa humanidad”, afirmó el investigador.

De prosperar la
investigación sobre estos casos de abusos sexuales, no prescribiría la conducta
y Hernán Giraldo podría llegar incluso a tribunales internacionales por casos
cometidos en algunas oportunidades, hace más de 30 años.

La Fiscalía
logró recoger testimonios de varios habitantes de veredas ubicadas en los
municipios de Guachaca, Machete Pelado, La Estrella y Honduras, que afirmaron
que Hernán Giraldo actuaba “como si fuera un señor feudal” y disponía de las
menores como si fueran de su propiedad para abusar de ellas.

Este caso
cobra mucha importancia porque podría quebrar una de las principales
dificultades que se han presentado en las versiones libres: los ex jefes
paramilitares no confiesan delitos sexuales.

La postulada también sostuvo que María del Pilar Espinosa, ex esposa del
asesinado político, Jorge Gnecco, pagaba 500 mil pesos mensuales a las
autodefensas por concepto de vigilancia y cuidado de su residencia del
balneario El Rodadero.

Todos los hechos enunciados y/o confesados por la postulada serán investigados
por el fiscal 33 de la Unidad Nacional de Justicia y Paz.

Con información de Fiscalía