Pintando la memoria del norte de Cauca

Víctimas indígenas del norte de Cauca encontraron en la pintura una forma para sanar sus heridas y no dejar en el olvido sus tragedias producto de la violencia.


Víctimas de Cauca se encuentran cara a cara con Baltasar Garzón
Víctimas de Cauca se unen contra el olvido y la impunidad

El paso del paramilitarismo en Cauca dejó un rastro de sangre que no distinguió de etnias ni edades. Durante casi cinco años los miembros de los 19 resguardos indígenas que se encuentran asentados en siete municipios del norte de este departamento, fueron víctimas de asesinatos selectivos, masacres, señalamientos y desplazamientos forzados.

Con la desmovilización del Bloque Calima en diciembre de 2004 -el grupo que montaron los Castaño en Valle del Cauca a mediados de 1999 y que se expandió a otros departamentos-, se fueron el terror y la imposición de las armas de las AUC, pero dejaron dolor y desesperanza en sus víctimas.

Por esta razón, la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN), por medio de su Tejido de Justicia y Armonía, iniciaron un programa que brinda atención psicosocial y jurídica a las víctimas de esta región del país, para que puedan reanudar sus vidas y reclamar los derechos que les reconoce la Ley de Justicia y Paz.

Como parte de ese proceso de acompañamiento a las víctimas, el Tejido de Justicia y Armonía con IKV Pax Christi, realizaron un encuentro de víctimas, para que por medio de la elaboración de dos murales, realizaran un ejercicio de construcción de memoria.

“En el proceso que venimos realizando nos encontramos con muchasexpectativas y buscamos la manera de acompañar e integrarnos con las víctimas. Por eso buscamos una manera para que las personas pudieran plasmar lo que sienten y piensan del conflicto. Veníamos trabajando la dinámica del dibujo y el estampado, pero con el asesoramiento de Pax Christi surgió la idea de hacer unos murales”, cuenta un integrante del Tejido de Justicia y Armonía de la ACIN.

Durante tres días y bajo la dirección del pintor caucano Jafeth Gómez, este grupo de víctimas recibió capacitación en pintura y dibujo. Cada uno de los participantes dibujó lo que quería representar en el mural y de manera concertada realizaron una sola composición para realizar el mural entre todos.

“Es un proceso de diálogo permanente. Cuando encontramos elementos comunes les damos prioridad, pero hacemos consenso. Generalmente tratamos de encontrar tres o cuatro elementos principales, sin decir que los otros no son importantes, pero por asuntos de composición tenemos que privilegiar algunos” le explicó a VerdadAbierta.com el pintor Jafeth Gómez.

Para Gómez el objetivo esencial de este tipo de trabajos es comunicar. “Buscamos que ellos mismos comuniquen sus experiencias. Pero sobre todo estamos hablando de que la gente hable de un sueño, de ese mundo que quieren y no se queden tanto en el dolor”, señaló.

El pintor destaca que con este ejercicio se pretende que las víctimas le comuniquen a la gente sus historias a través de simbologías propias. “Que le cuenten a la gente parte de esa realidad, pero no solamente lo dramático y doloroso, sino que también les cuenten de sus sueños, porque a través de eso se pueden ayudar. Al final encontramos que si expresan la alegría, sus espiritualidades y sus sueños, eso les ayuda también a sanar”.

En el siguiente video, un miembro del Tejido de Armonía y Justicia de la ACIN cuenta el significado de uno de los murales que realizaron con víctimas del norte de Cauca y por qué decidieron hacerlo.