Caldas y los poderes oscuros (Cambio)

      
La parapolítica y corrupción arrasaron con la dirigencia política del departamento que, sin embargo,lucha por suceder a Víctor Renán Barco.

Ferney Tapasco consolidó su poder político durante cinco lustros en la Asamblea y hoy parece inmune a las acciones de la Justicia. Foto: Archivo Cambio

El jueves 12 de febrero en la noche, 50 mujeres, líderes comunales, llegaron a una casona de La Dorada para asistir a una reunión política convocada por Juan Carlos Castro, presidente del directorio liberal local, que les había anunciado algunas sorpresas. En el lugar que debía ocupar el orador principal, había un monitor de televisión que, para sorpresa de las asistentes, sirvió para que el ex congresista Enrique Emilio Ángel diera una videoconferencia desde la cárcel La Picota, en Bogotá.

Desde su celda y con ayuda de una cámara acondicionada a su computador, Ángel saludó sonriente a las asistentes y lamentó no poder abrazarlas o estrechar sus manos, pero les prometió que en marzo o abril estaría de cuerpo presente para iniciar una nueva vida en un pueblo donde, según dijo, “a nadie le importa el pasado de los demás”.

Desde agosto de 2008, Ángel cumple una condena de 45 meses de prisión por vínculos con grupos paramilitares, y por eso dos de las asistentes sostienen que les cuesta trabajo creer que el ex congresista pueda lograr una rebaja adicional de la pena u otro beneficio judicial, mientras no pague la multa de más de 1.000 millones de pesos establecida en la sentencia del juez penal especializado de Manizales, Néstor Jairo Betancourt.

No obstante, al resto de los asistentes el asunto les pareció normal porque saben que Ángel está empeñado en convertirse en el heredero del principal feudo político de Caldas y el Magdalena Medio, acéfalo tras la muerte del senador Víctor Renán Barco, el pasado 19 de enero.

Pero Ángel no es el único que aspira a controlar el rebaño de Barco. En la misma empresa está Ferney Tapasco -también tras las rejas-, ex presidente de la asamblea departamental y poderoso lugarteniente de quien fuera el mayor cacique liberal deCaldas. Los dos han montado un engranaje burocrático del que esperan obtener jugosos réditos no sólo por el hecho coyuntural de la muerte de Barco, sino por la grave crisis de liderazgo en que está sumido el departamento.

Ángel y el representante Dixon Tapasco -hijo de Ferney- están privados de la libertad y su colega Jairo Alberto Llano es objeto de investigación preliminar. Los tres sumaron en las elecciones de 2006 cerca de 60.000 votos y alcanzaron el 90 por ciento de la representación de Caldas en la Cámara. Por otra parte, la senadora Adriana Gutiérrez, también objeto de investigación por presuntos vínculos con paramilitares, renunció en enero a su curul con el argumento de que la Corte Suprema estaba prejuzgando en su caso.

Así las cosas, la representación política caldense en el Congreso está en entredicho como consecuencia de las investigaciones de la parapolítica adelantadas por la Corte Suprema y la Fiscalía, que han llevado a la cárcel a tres de sus parlamentarios y tienen en problemas a otros tantos (Ver más abajo). El panorama político de Caldas no podría ser peor.

Coto de caza
La Dorada no es solo la segunda ciudad del departamento. Es el coto electoral por excelencia que se ha visto seriamente afectado por los procesos judiciales de la parapolítica y de Justicia y Paz.

La situación en el puerto del Magdalena llegó a su punto de ebullición en septiembre del año pasado, cuando la Fiscalía capturó al alcalde Justo Pastor Capera Caicedo, quien apareció en una fotografía de una manifestación política al lado del jefe paramilitar Iván Roberto Duque, ‘Ernesto Báez‘, que vestía uniforme de campaña.

Capera fue trasladado a una cárcel en Manizales y en su lugar se posesionó Sebastián Valencia, un joven abogado cercano al clan político de los Tapasco, cuyos nombres aparecen en el expediente por el asesinato del periodista Orlando Sierra, en enero de 2000, como posibles instigadores del crimen. Su padre, Germán Valencia, un fiscal de Manizales, intentó asumir el caso de Sierra pese a su amistad con los implicados, pero su intento se vio frustrado porque el Fiscal General ordenó trasladar el caso a Bogotá.

El alcalde Valencia ratificó en sus cargos y convirtió en personas de confianza a los secretarios de Planeación y Jurídica, Jorge Enrique Ángel y Adriana Ramírez, hijo y sobrina política, respectivamente, del ex congresista detenido en La Picota. Los dos funcionarios, ambos de Salamina, se impusieron en sus cargos pese a la resistencia de una comunidad poco dispuesta a aceptar en la administración municipal a personas no oriundas de La Dorada.

El Alcalde y sus dos secretarios se convirtieron en los zares de la contratación, al amparo del Acuerdo 02 de 2008, aprobado por la mayoría barquista del Concejo, que facultó a la administración para ejecutar libremente un presupuesto superior a los 35.000 millones de pesos, crear nuevos rubros y adjudicar contratos sin límite de cuantía.

Es un secreto a voces que Valencia les rinde cuentas periódicamente a Ángel y a Ferney Tapasco. Y no sólo mediante contactos virtuales gracias a la cámara web que el ex congresista tiene conectada al computador que maneja en su celda y sobre los cuales hay varios testimonios. También existen pruebas de nueve visitas que ha hecho el Alcalde a La Picota en los últimos seis meses, registradas por las cámaras de seguridad del penal. Valencia llega en una camioneta de placas FHD 531 de Envigado.

Cambio comprobó que en la Personería, la Procuraduría regional y la Contraloría existen numerosas quejas y denuncias sobre el manejo de los recursos de La Dorada, convertida en coto de caza de quienes aspiran a quedarse con el feudo que durante décadas controló Víctor Renán Barco.

Entre las numerosas denuncias, varias se refieren a la existencia de una cooperativa manejada mediante terceros por un diputado de la Asamblea -de la cuerda de Ángel y Tapasco-, que contrata personal y servicios del hospital por más de 2.000 millones de pesos. El mismo diputado, dicen fuentes locales, estaría detrás de la firma Comercializadora y Suministros Colombia, que hace negocios con el municipio en los que los sobrecostos son el denominador común.

A la carga
Dirigentes cívicos y miembros de ONG del departamento, sostienen que La Dorada es el laboratorio de ensayo de un plan de los sectores más afectados por la parapolítica, cuyo objetivo es hacerse al poder en otras regiones del departamento. “El dueto Ángel-Tapasco va camino de convertirse en una peligrosa réplica de la famosa coalición que hasta hace poco mantuvieron Víctor Renán Barco y Ómar Yepes Alzate”, advierte un analista de la Corporación Cívica de Caldas.

En agosto del año pasado, Ángel se acogió a sentencia anticipada y renunció al Partido Liberal. Sin embargo, todo indica que su dimisión fue sólo una argucia, pues en todos sus comunicados desde la cárcel y en sus ya famosas reuniones virtuales se presenta como liberal. Un integrante de las Juventudes Liberales del Magdalena Medio caldense le dijo a Cambio que las directivas de su partido parecen desconocer la sentencia contra Ángel, condenado sobre la base de pruebas que presentaron cuatro jefes del bloque Cacique Pipintá de las Auc.

En cuanto a Ferney Tapasco, que salió de la asamblea departamental en la que fue amo y señor durante cinco lustros, muchos se preguntan cómo ha hecho para hacerse inmune a la acción de la Justicia. Además de estar señalado como posible instigador del asesinato del periodista Sierra, su nombre aparece vinculado a la mayoría de los escándalos del departamento. Incluso en el proceso que la Corte Suprema le sigue a su hijo Dixon -expediente 25.548-, aparece citado 43 veces en calidad de aliado y beneficiario político de los grupos paramilitares. No obstante, los demás órganos judiciales y de control no parecen haber tomado nota de la gravedad de la situación.

Tal como están las cosas, no son pocos los que sostienen que cobra vigencia una frase del escritor caldense Antonio Gutiérrez, según la cual “el heredero electoral del barquismo será el que quede vivo después de la última balacera”. Así de grave está la situación en Caldas.

LA GALERÍA DE LOS QUE ESTÁN EN PROBLEMAS
El huracán de la parapolítica parece haber arrasado con la clase política de Caldas. Salvo sectores minoritarios de la izquierda, los grupos tradicionales tienen a buena parte de sus representantes en la cárcel o investigados. Además de Ángel, los siguiente políticos regionales están en líos:

Adriana Gutiérrez, Senadora de La U.
Renunció al fuero hace tres semanas. La Corte la oyó en indagatoria en relación con denuncias según las cuales ella había recibido en su correo electrónico mensajes de felicitación de ‘Ernesto Báez’ por sus gestiones en el Congreso. Su candidatura en 2002 fue avalada por el movimiento Convergencia Popular Cívica, el mismo que respaldó a Carlos Arturo Clavijo, quien fue presentado en la plaza pública por ‘Báez’ como candidatode las Auc, según consta en un video.

Dixon Tapasco,
Representante liberal.
En septiembre del año pasado fue llamado a juicio por la Corte Suprema por sus relaciones con ‘Ernesto Báez’ y ‘Alberto Guerrero’, los dos principales jefes paramilitares del departamento. Al lado de su padre se vio envuelto en una disputa por el control del feudo político que dejó el senador liberal Óscar González Grisales -uno de los caciques políticos de Caldas al lado de Víctor Renán Barco y Ómar Yepes Alzate- asesinado por sicarios el 18 de marzo de 2005.

Jairo Alberto Llano, Representante liberal.
El ex alcalde de Villamaría fue señalado ante la Corte Suprema por ‘Diana’, comisaria política del frente Cacique Pipintá, como benefactor y beneficiario de las Auc. La Corte Suprema de Justicia tiene en su manos documentos según los cuales el dirigente hacía aportes mensuales a la organización armada ilegal. Lo malo en su caso es que si en el futuro el tribunal decide privarlo de la libertad, quienes le siguen en su lista también registran problemas similares.

Mauricio Lizcano, Representante conservador.
El 22 de enero, la Corte Suprema le abrió indagación preliminarmente para establecer si el joven parlamentario recibió o no aportes para su campaña de los narcotraficantes Carlos Arturo Patiño Restrepo y Eduardo Restrepo Victoria, hoy extraditados. Según información en poder del alto tribunal, parte de los aportes habrían sido hechos por medio de la Comercializadora de Café de Occidente, que aparece en la llamada ‘Lista Clinton’.

¿QUÉ HACER?

Humberto de la Calle, ex ministro del Interior y ex vicepresidente
“Hay que aprovechar este momento en el que el estado mayor del senador Víctor Renán Barco está en la cárcel para iniciar la reconstrucción del liberalismo en Caldas”.
“El sector privado debe entender, de una vez por todas, que su alejamiento de la política ha sido nocivo para el departamento”.
“Los electores deben dejar de votar por los de siempre, como punto de partida hacia la construcción de nuevos liderazgos”.

Jorge Robledo, senador del Polo Democrático
“A Caldas le cabe la máxima según la cual los que cambian no son los dirigentes sino las gentes, y si las gentes no reaccionan se perpetuará este estado crítico de las cosas”.
“En el departamento se está dando un simple recambio generacional que no toca a las costumbres políticas”.
“Si no surgen liderazgos nuevos o alternativos, seguiremos abocados a lo mismo: congresistas sub júdice, ex gerentes de la Industria de Licores en la cárcel e ilustres ex alcaldes metidos en el manejo de pirámides”.

Publicado por la revista Cambio 19/02/2009