Gilberto Agudelo Martínez – sindicalista

Gilberto Agudelo Martínez trabajaba en la Universidad Nacional en Medellín, Antioquia, era presidente nacional del Sindicato de Trabajadores y Empleados Universitarios de Colombia (SINTRAUNICOL) y también era un dirigente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT). Fue desaparecido por paramilitares en mayo de 2000.


Gilberto Agudelo fue presidente del sindicato Trabajadores y Empleados Universitarios de Colombia.

En 1999, un año antes de su desaparición, se distribuyeron en los recintos de la Universidad Nacional en Bogotá y Medellín folletos en los que se amenazaba con una ofensiva paramilitar contra la Universidad. Desde entonces, un estudiante y un profesor habían sido asesinados. Además, en diciembre de 1999 unos hombres armados trataron de matar al catedrático de universidad Eduardo Pizarro, quien, aunque recibió varios disparos, sobrevivió

Según El Colombiano, para el 6 de abril de 2000, el último día que supo de él, Gilberto llevaba 24 años compartiendo su vida con Nelly, su esposa, con quién tenía tres hijas y, al mismo tiempo, era el presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores y Empleados Universitarios de Colombia (Sintraunicol).

«El 7 de junio de 2000 supimos con certeza que algo le había pasado, pero yo sospechaba desde antes porque pasó el cumpleaños de Liliana (una de sus hijas) y no llamó. El Día de la Madre tampoco llamó y nunca llegó a la marcha del 1 de mayo», recuerda Nelly aquellos primeros días de la espera, que jamás creyó fuera tan larga.

Por las amenazas que antes y después de la desaparición hicieron las Auc al Sindicato, presidido por Agudelo desde 1998, las evidencias señalan a este grupo armado como principal sospechoso del hecho.

Antes de la lucha sindical, el presidente de Sintraunicol fue apasionado por el fútbol. «Cuando éramos novios me invitaba a los partidos en los que era arbitro», recuerda Nelly del hombre que le pidió matrimonio en 1976, después de ocho meses de noviazgo.

Pero el sindicalismo fue desplazando el fútbol y a pesar de haber estudiado sólo hasta quinto de primaria y de trabajar en el área de mantenimiento de la Universidad Nacional, su búsqueda por un mundo igualitariolo llevó a defender con pasión los derechos de los trabajadores de todas las universidades públicas del país.

«Yo soy de los trabajadores y por ellos muero», decíacuando empezaron a rondar las amenazas. Hoy el nombre de Gilberto Agudelo Martínez lo lleva el bloque de Mantenimiento de la Unal Medellín y desde el pasado 19 de octubre está en la lápida de un osario del cementerio Montesacro, donde por fin descansa en paz.

Según un reporte de Anmistía Internacional, Agudelo Martínez fue desaparecido cuando se dirigía desde Bogotá a Bucaramanga, Santander, al parecer por un comando de las Autodefensas.

La esposa y los compañeros de trabajo en la sede Medellín de la Universidad Nacional creen que el sindicalista llegó el 7 de abril de 2000 a Bucaramanga, donde debía ir a la Universidad Industrial de Santander.

Los restos fueron exhumados en mayo de 2005 y entregados a su familia por una comisión de la Unidad de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario de la Fiscalía, que los halló en una fosa en una vereda de Matanza (Santander), por información de ex combatientes de las Auc.

Estado de la investigación: