Ex paramilitar acusa a Guerra de la Espriella (Semana)

      

En carta al Comisionado de Paz, el ex paramilitar Alí Therán Ricardo, alias “Osorio”, involucró a varios dirigentes políticos de Sucre por supuesta complicidad con el paramilitarismo y saqueo al erario público. Entre ellos señaló, al senador Antonio Guerra de la Espriella. El congresista asegura que las acusaciones son falsas.

Antonio Guerra de la Espriella, político de Sucre. Foto SEMANA

En una carta dirigida al Alto Comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, escrita en la cárcel de máxima seguridad de Valledupar el pasado 25 de agosto, Alí Therán Ricardo, conocido como “el negrito Osorio”, le dice que es víctima de un trato discriminatorio de parte del Inpec y lo hace responsable de lo que le pueda suceder a él y a sus familiares pues no le están brindando suficiente seguridad. A “Osorio” lo trasladaron a una cárcel a 300 kilómetros de la ciudad donde estaba declarando como testigo.

Alias “Osorio” fue miembro de la guardia personal de Rodrigo Mercado Pelufo, alias “Cadena” quien estuvo concentrado en Ralito junto con otros jefes paramilitares durante el proceso de negociación con el gobierno. En 2005, Mercado Pelufo desapareció de la zona y aún no se ha podido establecer si fue asesinado, como aseguran algunos, o sihuyó hacia otro país. Según afirman algunos desmovilizados que lo conocieron, “Osorio” era de tanta confianza de “Cadena” que durante un tiempo era el que servía los tintos y era quien amarraba y desamarraba a la gente que el “patrón” le ordenaba.

En su carta al Comisionado le dice que está recibiendo un trato discriminatorio porque ha declarado contra personajes de la política sucreña, como los ex gobernadores Eric Morris, Jorge Hernández y Salvador Arana. “Osorio” le dice a Restrepo que él sabe de qué son responsables esos personajes y por eso lo quieren silenciar.
 
Pero no son los únicos. Osorio declaró hace poco ante un magistrado auxiliar de la Corte Suprema contra el senador De la Espriella, el único político de los grupos de las familias políticas tradicionales de Sucre que no había sido mencionado en tratos con los grupos armados.

Alí Therán acusa al senador del Partido de la U, Antonio Guerra de la Espriella de haberse beneficiado del poder paramilitar para conservar su curul; “Guerra era un aliado incondicional de Cadena y recibió 90 mil millones de pesos de un reparto que se hicieron los políticos de Sucre por la construcción del acueducto de Coveñas”.

Y además ofreció detalles de cómoy cuando, según él, se le habria entegado el dinero. Dijo que Whiler Cobo López, el ex jefe político del bloque asesinado en Barranquilla en agosto de 2006, época en la que trabajaba para alias “Don Antonio”, habría entregado la plata. También dice que el senador Guerra, hermano de la Ministra de Comunicaciones María del Rosario Guerrra, indisponía con frecuencia a los otros dirigentes políticos del departamento con “Cadena”, como hizo con el ex senador Alvaro “el Gordo” García Romero y el ex representante Carlos Silgado, a quienes responsabilizó de un operativo conjunto del ejército y la policía contra “Cadena” el seis de septiembre de 2002, día de su cumpleaños.

El senador Guerra de la Espriella negó las acusaciones del ex paramiliatar en declaraciones a la prensa local. Guerra negó cualquier relación con “Cadena” y explicó que en 2002 “Cadena” no permitió que los pobladores de cuatro municipios del Golfo de Morrosquillo votaran por él. También aclaró que cuando la estructura de “Cadena” ingresó a la zona Guerra no era congresista.

En entrevista al Meridiano de Córdoba, el senador Guerra negó que una de sus fincas, ubicada supuestamente en la Sacana, municipio de Momil, recibirera protección por parte de Cadena. Guerra dijo que no tiene finca en esa zona sino en Toluviejo, Sucre.

Semana.com intentó ampliar las declaraciones del senador Guerra. En su celular, uno de sus asistentes dijo que el senador estaba en una sesión plenaria del Senado y no podía responder, que en cuanto pudiera devolvería la llamada. También se le dejó razón en su oficina del edificio Nuevo del Congreso.

Para muchos, alias “Osorio”, y otros miembros de bloque que no están postulados, tienen conocimiento de hechos que otros postulados no están contando. Por ejemplo, alias Osorio dice que alias “El Oso” no sólo no sabe, sino que acata órdenes y está contando lo que le conviene a otros, como si estuviera siguiendo un libreto. En su carta a Restrepo, “Osorio” dice ser testigo de primera línea debido a su permanencia al lado de Rodrigo Mercado, como comandante y responsable de su seguridad personal.

También menciona en su extensa carta al Comisionado, como denuncia y ejemplo de las amenazas que pesan sobre su vida, que el actual presidente del Concejo de Sincelejo, José David Gonzalez y Rubén Gutiérrez Silgado, testaferro de “Cadena”, según “Osorio”, pagaron siete millones de pesos a un sicario para que asesinara a su compañera permanente, con la suerte para “Osorio”, que el contratado para hacer “la vuelta” era conocido de él y le contó lo que les queríanhacer y, además, le dio los detalles.

Menciona a los cuñados de Cadena (Oswaldo, Eduar, Kendy) y a su esposa (Mary Ayala Bertel), como responsables, en complicidad con gobernadores y algunos alcaldes de la apropiación de la contratación y de los presupuestos públicos.

Alias Osorio asegura que tan grave llegó a ser la desfachatez de “Cadena” en la zona, que su hijastro Eimer, cobraba sueldo en ocho municipios de Sucre. Y que uno de los cuñados de “Cadena”, Oswaldo Ayala fue impuesto como Secretario de Educación departamental .
 
Según la información obtenida por denuncias e investigaciones de policía judicial, Ayala cobraba tres millones de pesos por cada nombramiento de maestro y el otro cuñado, Eduar, era el representante legal de una empresa de fachada conocida como Comercializadora de la Sabana que en realidad era un instrumento para lavar activos.
 
Alias Osorio asegurar que apenas ha denunciado algunos hechos, pero que lo hace a manera de ejemplo pues la información que tiene es más amplia. Pero de ser ciertos, eso ejemplo por sí solos, constituyen hechos de gran gravedad.  Uno de los casos más tristes de despilfarro es lo ocurrido con el municipio de Coveñas. “Osorio” dice que al anterior alcalde, Rafael García Garay, lo escogieron como alcalde en Ralito y fue propuesto por Robert Chávez, ex gerente de Coopsabana, una cooperativa que se terminó ganando la mayoría de los contratos de los municipios de Coveñas y Tolú pagados con dineros de regalías . Chávez desapareció hace más de dos años, su cuerpo nunca fue encontrado. Y un hermano suyo que estaba averiguando por su paradero fue asesinado a mediados de 2006.

Dice “Osorio” que en el montaje en su contra está implicado el fiscal Cesar Cumplido, quien según él se prestó para montarle un proceso por extorsión y que es muy sospechoso que lo hayan trasladado de la cárcel de Sincelejo a Valledeupar, un día antes de una entrevista que tenía con una periodista de Noticias Uno. 

 El ex paramilitar dijo además a SEMANA que los operativos que los paramilitares  realizaban, no sólo eran conocidos por las autoridades policiales y administrativas, sino que eran instigados por ellas. Dice que los directores del DAS y Policía de la época, eran quienes entregaban a “Cadena” las listas de las personas que tenían que asesinar. Como ejemplo, dijo que la masacre de Chengue fue conocida de antemano por el Coronel Camilo Martínez, comandante del Batallón de Corozal. Los alcaldes y funcionarios municipales también sabían cuando iban a cometer homicidios y masacres.

La verdad sobre el dominio y daño que hicieron los paramilitares y sus aliados en Sucre apenas comienza a asomarse. Por eso es tan importante que la justicia pueda verificar con sumo detalle, hasta dónde la información que está haciendo pública, “el negrito Osorio” es cierta, y encausar a aquellos que resulten culpables, pero también limpiar el nombre de los que no lo sean.