Corte confirma juicio al ex senador Juan Carlos Martínez

      
La Corte Suprema negó la nulidad del proceso del ex senador Juan Carlos Martínez y le dio vía libre al juicio contra el ex congresista por nexos con el Bloque Calima de las AUC.

Juan Carlos Martínez fue capturado en agosto de 2009 por requerimiento de la Corte Suprema de Justicia. Foto Semana.

En audiencia preparatoria, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia negó la petición de nulidad hecha por la defensa del ex senador Juan Carlos Martínez, que alegaba una violación del derecho al debido proceso por cuanto afirmaba que la Fiscalía no debió procesar al ex congresista ya que la Corte Suprema nunca había perdido la competencia para hacerlo.

Sin embargo, el Alto Tribunal argumentó, con base en jurisprudencia propia y de la Corte Constitucional, que más allá de los cambios de competencia, la Fiscalía actuó conforme a las disposiciones existentes en el momento del procesamiento a Martínez.

Así mismo, determinó que el cambio de competencia, nuevamente hacia la Corte, esta cobijado por las decisiones tomadas por el Tribunal desde septiembre de 2009, fecha en que dispuso reasumir los casos de ‘parapolítica’ a pesar de la perdida de investidura de los acusados.

La Corte aceptó además todas las pruebas requeridas por la defensa de Martínez, entre ellas, testimonios de desmovilizados del antiguo Bloque Calima de las AUC, incluyendo el del ex jefe de esa estructura armada, José Éver Veloza alias ‘H.H’, y el de Mauricio Aristizábal alias ‘el Fino’, jefe de finanzas del Bloque Calima y lugarteniente de HH‘.

La Sala Penal de la Corte acusa al ex congresista por el delito de concierto para delinquir por sus presuntos vínculos con las Auc.

Martínez Sinisterra, quien fue senador por Convergencia Ciudadana, fue capturado en agosto de 2009 en Bogotá, un año después de que la Corte Suprema de Justicia abriera una investigación por presuntos nexos con grupos paramilitares y narcotraficantes del Valle.

Uno de los primeros en señalarlo fue el extraditado paramilitar Ever Veloza, alias ‘HH’, quien aseguró ante las autoridades que el senador Martínez había recibido el apoyo del Bloque Calima de las AUC, durante la campaña electoral para el Congreso en el 2006.

Además, en la Corte existen testimonios que relacionan al senador Martínez con narcos del cartel del Pacífico como los extraditables Olmes Durán Ibargüen, alias de ‘El Doctor’, y Weceslao Caicedo, alias ¨W´.
Ante estos señalamientos, el Senador respondió en medios radiales que conoció a esas personas porque crecieron en barrios de Buenaventura que él frecuentaba, “pero de ahí a que digan que yo recibí dineros, pues que lo demuestren”, aseguró. Sin embargo, recientemente la revista Cambio reveló con pruebas la cercanía del congresista con Olmes Durán, de quien fue padrino de matrimonio, y quien fue extraditado a Estados Unidos el pasado octubre.

Martínez tuvo una carrera política meteórica. De la Asamblea del Valle en 1998, pasó al Senado en 2002 con 58.723 votos y en 2006 se mantuvo con 62.077. Aunque su fortín político estaba en este departamento con un 75 por ciento, sus apoyos en Cauca y Nariño fueron importantes.

El congresista surgió de la sombra del polémico ex parlamentario Carlos Herney Abadía, condenado por el proceso 8.000 tras recibir dineros del cartel de Cali y gestor del Movimiento Popular Unido, MPU, con el que Martínez extendió sus redes burocráticas en el sur occidente colombiano.

El caso de Juan Carlos Martínez volvió a la Corte Suprema debido a la nueva jurisprudencia que dictó el Alto Tribunal para asumir los casos de los ex congresistas que renunciaron a su fuero parlamentario.

Los antecedentes de Martínez

El senador Juan Carlos Martínez ha sido salpicado por varios casos en su departamento natal.
Según un informe de Semana, en noviembre de 2005 estalló uno de los primeros escándalos en que se vio involucrado el senador Juan Carlos Martínez. Fue cuando Andrés Felipe Arias, ministro de Agricultura, destituyó de manera fulminante a José Tovar, director de la oficina del Incoder que maneja los departamentos de Putumayo, Nariño, Cauca y Valle. Graves irregularidades en la asignación de tierras y propiedades investiga la Fiscalía por este caso. En su defensa, Tovar dijo en su momento que “no me va a pasar nada porque tengo el respaldo del senador Martínez”.

Los escándalos han continuado. Hace un año, María Carlota Jaramillo, contralora del Cauca, encontró sobrecostos en un contrato de la Secretaría de Salud por 3.000 millones de pesos para comprar medicamentos. “Pagaban el acetaminofén lo a 5.000 pesos la unidad”, denunció la contralora. Ante la gravedad de los hechos, Juan José Chaux, gobernador del departamento, tuvo que destituir al secretario de Salud, Carlos Quiñones, personaje de la cuerda de Martínez. El senador liberal Luis Fernando Velasco emplazó públicamente al gobernador Chaux por este asunto. “Quiero denunciar que en Cauca un cartel de drogas lícitas e ilícitas se quiere tomar la política”, aseveró Velasco.

En la actualidad, otra denuncia pública involucra a Martínez. Se trata de las amenazas que ha recibido uno de los candidatos a la Alcaldía de Buenaventura, Héctor Copete. Este ingeniero cree que las amenazas contra su vida podrían venir de la campaña de su contendor, José Feliz Ocoró. “Acá lo que pasa es que a Copete lo apoyan Dilian Francisca Toro y el partido de La U, mientras que a Ocoró lo respaldan el senador Martínez y Convergencia Ciudadana, y ellos han dicho que ganan o ganan”, sostienen varios líderes del puerto consultados por SEMANA.

La controversia sobre Martínez no se circunscribe sólo al plano local. El pasado 20 de julio, en la votación para escoger la mesa directiva del Senado, los acuerdos en el interior del uribismo -pactados en 2006- establecían que la vicepresidencia sería para Convergencia Ciudadana. El gobierno hizo lobby para que Martínez ocupara el cargo y evitar desequilibrios en la coalición. Varios congresistas, incluso uribistas, no consideraron sano que Martínez estuviera en esa posición. Por eso, de un momento a otro, muchos votaron por el candidato del Polo, Iván Moreno Rojas, quien finalmente ganó.

Al calor del debate electoral, los contradictores de Abadía y de Martínez están diciendo de todo. “Están comprando el apoyo de los líderes cívicos, concejales y diputados con maletines llenos de dinero”, dicen en los pueblos. “Así no hay lealtad que aguante”, se quejan en voz baja algunos candidatos. Así, con ese tono de sospecha y tufillo de corrupción, está entrando en la recta final la contienda electoral en el Valle del Cauca.