Ganadores del Premio Nacional de Derechos Humanos de 2026
9 de septiembre de 2026En su edición número 15, fueron reconocidas las trayectorias de dos lideresas sociales, un proceso indígena de mujeres y una organización que se dedica al litigio estratégico.
El pasado lunes, en el Teatro Colón de Bogotá, se rindió homenaje a quienes se dedican a defender los derechos de diversas comunidades, el territorio, la naturaleza y buscan construir un mejor país desde la sociedad civil. Entre 51 nominaciones, distribuidas en cuatro categorías, fueron galardonados dos liderazgos individuales y dos colectivos.
Este premio, organizado por Diakonia y Act Iglesia Sueca, con el apoyo de la Embajada de Suecia, «destacó estas trayectorias y procesos por su contribución concreta a la defensa de la vida, los territorios, los derechos de las mujeres, la justicia para las víctimas y la construcción de paz».
Defensor del año: Yuly Andrea Velásquez
Es una lideresa ambiental, ingeniera ambiental e hija de una familia de pescadores artesanales de Barrancabermeja. Como presidenta de la Federación de Pescadores Artesanales Ambientalistas y Turísticos de Santander (FEDEPESAN), ha impulsado procesos de monitoreo comunitario para documentar la contaminación de los ecosistemas acuáticos, defendiendo la soberanía alimentaria de más de 500 familias y articulando el conocimiento ancestral de las comunidades ribereñas con herramientas técnicas y jurídicas para la protección del agua y los derechos ambientales.
A través de la veeduría comunitaria y el litigio estratégico, ha promovido decisiones judiciales que exigen la recuperación de cuerpos de agua afectados por actividades industriales. Su liderazgo, con un fuerte enfoque de género, ha fortalecido el papel de las mujeres en la pesca artesanal, la conservación ambiental y la soberanía alimentaria, además de impulsar iniciativas de turismo agroecológico y educación ambiental. Pese a haber sobrevivido a atentados, desplazamientos y amenazas constantes, continúa siendo una voz firme en la defensa de los ecosistemas y las comunidades del Magdalena Medio, consolidándose como un símbolo de resistencia, justicia ambiental y esperanza colectiva.
Proceso social – Comunitario: Mujeres del Consejo Regional Indígena del Cauca
Mujeres CRIC es un proceso organizativo del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) con más de 30 años de trayectoria en la defensa de los derechos de las mujeres indígenas, la erradicación de las violencias y el fortalecimiento de la autonomía territorial. Creado por mandato del IX Congreso del CRIC en 1993, ha trabajado por la protección integral, el empoderamiento político y el liderazgo de las mujeres de los diez territorios y once pueblos indígenas del Cauca, articulando el cuidado de la familia, la comunidad y el territorio desde una perspectiva cultural propia.
En un contexto marcado por el conflicto armado, el desplazamiento, el reclutamiento forzado y las violencias basadas en género, Mujeres CRIC ha impulsado iniciativas como el Observatorio de Violencias Basadas en Género y la Política de Cuidado de Mujeres CRIC, orientadas a la atención de sobrevivientes, el fortalecimiento económico, la construcción de paz y el buen vivir. A través de escuelas de formación, estrategias de seguridad ancestral y espacios de diálogo basados en los saberes de los pueblos indígenas, promueve el cuidado colectivo, la sanación y la defensa del cuerpo de las mujeres como primer territorio. Su labor se ha consolidado como un referente de justicia de género, derechos étnicos y fortalecimiento del tejido social en el suroccidente colombiano.
Organizaciò social – ONG: Corporación Jurídica Libertad (CJL)
Es una organización con más de 30 años de trayectoria dedicada a la defensa de los derechos humanos, la justicia ambiental y la construcción de paz con justicia social en Antioquia, Chocó y otras regiones de Colombia. A través del litigio estratégico, la formación comunitaria, el acompañamiento psicosocial y la comunicación popular, ha representado cientos de casos individuales y colectivos relacionados con ejecuciones extrajudiciales, desaparición forzada, defensa del territorio y protección de líderes y comunidades afectadas por la violencia.
Su trabajo ha contribuido a importantes avances en la lucha contra la impunidad, incluyendo decisiones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, acciones de justicia internacional, la protección de sitios de búsqueda de personas desaparecidas y el fortalecimiento de mecanismos de verdad, justicia y reparación. A pesar de enfrentar amenazas, hostigamientos, estigmatización e inteligencia ilegal debido a su labor, la CJL se ha consolidado como un referente nacional e internacional en la defensa de la vida, la memoria, los derechos humanos y la dignidad de las víctimas del conflicto armado.
Reconocimiento a toda una vida: María Pabón
María Pabón es una lideresa social y defensora de derechos humanos con cerca de 40 años de trayectoria al servicio de las comunidades más vulnerables del Valle del Cauca. Desde la década de 1980 ha promovido la organización comunitaria, la educación popular y la defensa de los derechos de la niñez, pese a haber sido víctima de detención arbitraria y tortura durante su juventud. Como fundadora del Centro Cultural Comunitario Las Colinas (CECUCOL), convirtió la Comuna 18 de Cali en un espacio de apoyo para familias desplazadas por el conflicto armado, fortaleciendo procesos de inclusión social, acceso al agua y participación ciudadana.
Reconocida como vocera de la Minga Social, Popular y Comunitaria de Cali, ha impulsado importantes procesos de acceso a la tierra para comunidades campesinas víctimas del desplazamiento y ha contribuido a la defensa de los derechos humanos en escenarios nacionales e internacionales. Conocida afectuosamente como “La Profe”, ha formado generaciones de líderes sociales y comunitarios. A pesar de enfrentar hostigamientos, amenazas y hechos de violencia a lo largo de su vida, continúa siendo un referente de liderazgo ético, resistencia comunitaria y compromiso con la justicia social y la dignidad de las poblaciones más vulnerables.
Los premios de los galardonados son representados con dos tejidos y dos máscaras originarias del Pueblo indígena Cämentsá. Además de la distinción, con el acompañamiento de Diakonia y Act Iglesia Sueca, realizarán rondas de incidencia a nivel nacional e internacional, para exponer la situación de las personas defensoras en Colombia.
La celebración por quienes defienden derechos continuará este miércoles con la con la apertura de la exposición Quince años del Premio Nacional de Derechos Humanos, en el Museo de Derechos Humanos del Centro Cultural para la Educación en Derechos Humanos de la Defensoría del Pueblo.
La muestra reconstruye personas, organizaciones, luchas y territorios que han marcado la historia del Premio y reserva un espacio especial a Gustavo Gallón y al padre Javier Giraldo , fallecidos en 2026: «Gallón, referente de la Comisión Colombiana de Juristas y de décadas de litigio por la verdad y la justicia; y Giraldo, ligado al CINEP y a una larga trayectoria de acompañamiento a comunidades y documentación de graves violaciones de derechos humanos».