PRUEBA ESPECIAL TIERRAS CESAR
10 de octubre de 2014[vc_row][vc_column][vc_column_text]
En el municipio de San Diego, en Cesar, 30 familias solicitaron la restitución de tierras en esa antigua hacienda, de donde fueron desplazados por el conflicto armado.
Su proceso lleva cinco años sin que tengan una respuesta de las entidades estatales.
Las casas de quienes poblaron y cultivaron alguna vez El Caimán son un pequeño reflejo de sus añoranzas.
Aunque el patio trasero sea de unos pocos metros cuadrados y tengan allí pollos, perros y gatos, es una porción ínfima de las 24 hectáreas que les arrebataron con violencia y los dejaron sin tierra.
Pocos son los labriegos que hablan abiertamente de lo ocurrido en la vieja hacienda y mucho menos del proceso de reclamación de las tierras en el que se embarcaron hace algunos años.
Sólo se refieren a su historia bajo reserva del nombre. “Uno escucha las noticias de todos los líderes que han matado y da miedo”, se justifica uno de los campesinos.
La preocupación de los parceleros tiene asidero.
A finales de agosto de este año el Sistema de Alertas Tempranas (SAT) de la Defensoría del Pueblo alertó sobre el recrudecimiento de la violencia contra defensores de derechos humanos de la región de la Serranía del Perijá.
Y San Diego hace parte de los 17 municipios del departamento Cesar que tienen jurisdicción en esta vasta zona montañosa. (Lea: Persisten altos niveles de riesgo contra líderes sociales en Cesar) [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Las casas de quienes poblaron y cultivaron alguna vez El Caimán son un pequeño reflejo de sus añoranzas.
Aunque el patio trasero sea de unos pocos metros cuadrados y tengan allí pollos, perros y gatos, es una porción ínfima de las 24 hectáreas que les arrebataron con violencia y los dejaron sin tierra.
Pocos son los labriegos que hablan abiertamente de lo ocurrido en la vieja hacienda y mucho menos del proceso de reclamación de las tierras en el que se embarcaron hace algunos años.
Sólo se refieren a su historia bajo reserva del nombre. “Uno escucha las noticias de todos los líderes que han matado y da miedo”, se justifica uno de los campesinos.
La preocupación de los parceleros tiene asidero.
A finales de agosto de este año el Sistema de Alertas Tempranas (SAT) de la Defensoría del Pueblo alertó sobre el recrudecimiento de la violencia contra defensores de derechos humanos de la región de la Serranía del Perijá.
Y San Diego hace parte de los 17 municipios del departamento Cesar que tienen jurisdicción en esta vasta zona montañosa. (Lea: Persisten altos niveles de riesgo contra líderes sociales en Cesar)[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][td_block_12 custom_title=»Seis casos fallidos» separator=»» post_ids=»18669,18719,18735,14196,15720,18753″ limit=»6″ tdc_css=»»][/vc_column][/vc_row]