Así transcurrió la velatón en las tres principales capitales de Colombia, convocada por la ciudadanía para repudiar y exigir que cese la violencia contra los líderes sociales y defensores de derechos humanos. En los 18 días siguientes a las elecciones presidenciales entre 15 y 22 de ellos fueron asesinados.
Anoche quedó demostrado que hay un gran sector del país, cada vez más amplio y diverso, está dispuesto a salir a las calles a defender la vida de quienes trabajan por sus comunidades.
En decenas de ciudades del país y en otras tantas en el mundo, colombianos y extranjeros se concentraron en las principales plazas a expresar su voz de rechazo por la intimidación y el asesinato de líderes, lideresas y autoridades étnicas en el país, recrudecidos en las últimas semanas. (Leer más en: Asesinatos de líderes sociales: una crisis humanitaria) A los llamados de justicia, de advertencia de que los están desterrando de sus regiones y asesinando, las voces en coro gritaban «¡No están solos!, ¡no están solos¡», una manera de respaldar a todos aquellos, hombres y mujeres, que tienen como causa de vida defender los derechos de la población más vulnerable.
Miles de velas encendidas y un sobrecogedor minuto de silencio por quienes ya no están expresaron el dolor que está sintiendo buena parte de la sociedad por unos hechos dramáticos que no se compaginan con la búsqueda de la paz en la que muchos creyeron y que está costando vidas.
Anoche quedó en evidencia esta trise paradoja nacional.
Las gradas de la Catedral Primada, en la Plaza de Bolívar, se colmaron antes de las 6 de la tarde de manifestantes que quisieron expresar su rechazo a la ola de intimidaciones y asesinatos de líderes, lideresas y autoridades étnicas en el país. Foto: Juan Diego Restrepo E.
Miles de jóvenes en la capital de la República respondieron a la convocatoria en respaldo a los líderes sociales y advirtieron que si arrecia la violencia, ellos persistirán en sus protestas. Foto: Juan Diego Restrepo E.
En una nutrida Plaza de Bolívar, activistas políticos y defensores de derechos humanos recordaron a los cientos de líderes, lideresas y autoridades étnicas asesinados en el país. Foto: Juan Diego Restrepo E.
Diversas maneras de recordar a los líderes, lideresas y autoridades étnicas se observaron durante la Velatón nacional realizada anoche en Bogotá, con lo que se busca evitar el olvido. Foto: Juan Diego Restrepo E.
Ante los hechos de violencia que enlutan al país, cientos de manifestantes expresaron su repudio y se declararon en resistencia. Foto: Juan Diego Restrepo E.
Convencida de que la presencia en la Plaza de Bolívar era importante, ella también acudió al llamado de decenas de organizaciones sociales y mantuvo su vela encendida por las vidas de líderes, lideresas y autoridades étnicas que está apagando la violencia.
Diferentes agremiaciones se sumaron al Velatón convocado en todo el país para protestar contra el asesinato de líderes, lideresas y autoridades étnicas, que se ha agudizado en los últimos días. Foto: Juan Diego Restrepo E.
Una de las frases más significativas durante la Velatón en Bogotá es «¡Nos están matando!», una expresión de solidaridad con todos aquellos líderes, lideresas y autoridades étnicas asesinados en el país y cuya cifra, según la Defensoría de Pueblo, llega a 311 en los últimos 30 meses. Foto: Juan Diego Restrepo E.
A las cinco de la tarde se empezó a llenar la Plazoleta de San Francisco, en pleno corazón de la capital de Valle del Cauca. Desde ese lugar partió la marcha de cientos de personas indignadas que realizaron un recorrido por varios sitios emblemáticos del centro Cali.
Los líderes que han sido asesinados en los últimos años también marcharon de manera simbólica por las calles del centro de ‘La Sucursal del Cielo’. Sus rostros fueron impresos en los pechos y las espaldas de los manifestantes.
Hacia las 6:40 ya eran miles las personas que con un amplio abanico arengas a favor de la paz, de reivindicación de los defensores de derechos humanos y de resistencia de las luchas sociales, mantuvieron en alto el espíritu de la protesta. Un grupo de sahumadoras encabezó y armonizó la movilización.
El inusitado aumento de asesinatos de líderes sociales en las últimas tres semanas despertó repudio e indignación en amplios sectores de la comunidad caleña, que utilizó diferentes recursos a su mano para condenar esta nueva ola de violencia.
El recorrido en la capital vallecauana concluyó en el Bulevar de la Avenida del Río que terminó abarrotado como pocas veces se ha visto. Las fotos de algunos líderes sociales asesinados fueron proyectadas en las fachadas de establecimientos comerciales, se leyeron sus nombres y, una vez más, se gritaron arengas en su honor y se clamó por el cese de ese desangre.
Francia Márquez, reconocida líder de Cauca que, por oponerse a la minería ilegal en La Toma, en el municipio de Suárez, se exilió de su consejo comunitario, participó en la Velatón de Cali. Para ella, la movilización significó un envión anímico para continuar con su labor porque “hoy la conciencia de la sociedad está despertando, las ciudades se están manifestando y antes estábamos luchando solos en el campo, defendiendo el territorio y enfrentándonos a actores armados”.
El punto de encuentro en Medellín fue el Parque de los Deseos. Con pancartas los asistentes a la velatón expresaron sus preocupaciones, dolores y frustraciones. Foto: Vanessa Reyes.
Las manifestaciones artísticas cargadas de simbolismo, fueron las protagonistas en la velatón en la capital antioqueña. Foto: Vanessa Reyes.
Las cantadoras del grupo Memoria Chocoana alzaron su voz de protesta a través de los alabaos. Foto: Vanessa Reyes.
“¿Por qué, por qué nos asesinan, si somos la esperanza de América Latina?”, fue una de las arengas que se escuchaba en la Velatón en el Parque de los Deseos. Foto: Vanessa Reyes.
Con pancartas los asistentes a la velatón expresaron sus preocupaciones, dolores y frustraciones. Foto: Vanessa Reyes.
Algunos asistentes prendieron sus velas y permanecieron en silencio al lado de las pancartas con los nombres y las fotos de los líderes asesinados. Foto: Vanessa Reyes.