Inextricable
31 de julio de 2015
Las historias de horror del Tolima mezcladas con los juegos infantiles. Así nace esta obra de Mariana Varela, publicada en Oropéndola, arte y conflicto. Testimonio de la artista.
– Vea más sobre esta obra en Oropéndola
“Desde mi infancia tengo muy presente la violencia de los años 50 y particularmente la que nos tocó en El Tolima.
Las escenas de horror las tengo vivas en mi memoria, mezcladas con los juegos infantiles.
Un contrasentido, pero así fue.
Más tarde, las acciones sangrientas de los años 80 en adelante me devolvieron a esos tiempos aciagos.
Fue muy triste ver de nuevo, pero en contexto diferente, las imágenes de los periódicos ilustrando las masacres en muchos poblados de Urabá.
Casi todas tenían el mismo telón de fondo: las bananeras.
Viajé a Apartadó y desde el avión observé como las grandes plantaciones de banano parecían unos bellos bordados.
Ya en tierra, recorriendo los cultivos, la sensación se volvió desolación en el campo.
Hileras interminables de matas de banano y entre ellas veía todas las hojas desgajadas por los cortes de la fruta, más el color que van tomando a medida que iban muriendo.
Conocí el barrio La Chinita donde hacía poco se había dado una muy cruenta y cobarde masacre y no imaginaba cómo las familias podían habitar ese otrora campo de batalla.
Se sentía la desolación y el dolor.
Fue allí donde pensé en una imagen que reivindicara la vida.
INEXTRICABLE se revela sobre un velo transparente de seda, son 475 imágenes fragmentadas de hojas de mata de banano y peces, con las medidas aproximadas de un retrato personal de pared.
Este número es muy aproximado al de los muertos en estos años según las estadísticas.
La imagen es austera y reiterativa como sinónimo de permanencia y resistencia.
El aire da movimiento a estas piezas e interactúa con el público.
Creo que todos los colombianos nos sentimos impotentes ante la barbarie en Urabá.
A todos nosduele y lo rechazamos, pero cada uno y a su manera, acompaña a las víctimas.
Yo lo hago desde el arte y su necesidad de comunicar.
Elaboro la violencia a través del arte no como hecho descriptivo, sino como oportunidad para sublimarla.
Como acto de transgresión y resistencia, y también de responsabilidad.
Busco una relación de fuerza viva con la vida.
La nuestra es una guerra que son muchas guerras paralelas, con muchos frentes, muchos actores y una sola verdad: se atenta contra el derecho a la vida y la dignidad.
Esta es una guerra que parece interminable, desalentadora e inexpugnable.
Esa fue la extraña sensación que me provocaron esas infinitas hileras de plantaciones llenas de despojos y con una inconmensurable carga de soledad en el Urabá.
Estamos viviendo un proceso de paz con muchos amigos y algunos enemigos que hacen mucho ruido.
Unos días hay esperanza y otros, desaliento, el horizonte se vuelve denso.
Inextricable”.
La artista
Mariana Varela se graduó en 1970 como maestra de artes plásticas en la Universidad Nacional.
Después de especializarse en París y Roma, dirigió el Departamento de Bellas Artes y el Museo de Arte de la Universidad Nacional.
En el año 2000 recibió la Distinción de Docencia Excepcional por su labor como Profesora Titular.
Su obra hace parte de varias colecciones públicas y privadas.
Entre otras se encuentra en el Museo de Arte Moderno de Bogotá, Museo Nacional de Colombia, Museo la Tertulia en Cali, Museo de Arte del Tolima y el Gabinete de Estampas del Museo del Louvre. (1968 / Primer Premio «Salón de Arte Joven», Museo Zea, (Museo de Antioquia) Medellín. 1977 / «Primer Salón de Arte Atenas», Museo de Arte Moderno, Bogotá. 2005 / Beca de The Pollock-Krasner Foundation Inc., 2013/ Mención Premio Luis Caballero, entre otros.)