Empresarios se comprometen con desmovilizados de la guerrilla

      
El presidente del parque Panaca impulsa un modelo de educación con excombatientes que quiere que la industria colombiana lo replique. La idea es reincorporar social y económicamente a quienes dejen las armas.  

0-desmovilizados-panacaJorge Ballen, presidente de Panaca, durante la ceremonia de grado en la que estaban también la OIM, la ACR, la gobernadora de Quindío y el alcalde de Quimbaya. Foto: VerdadAbierta.com.

Los empresarios son pieza clave del engranaje del proceso de paz. Así lo ha dicho el presidente Juan Manuel Santos en diversos escenarios para lograr su compromiso y participación. Y de eso es consciente Jorge Ballen, presidente corporativo de Panaca, el parque temático agropecuario del Eje Cafetero.

En noviembre de 2013 este empresario se reunió con la Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR), dependencia estatal encargada atender a los desmovilizados de grupos armados ilegales, y les propuso un modelo en el que los empresarios se involucraran directamente con los excombatientes para educarlos y, además, acortar el proceso de reincorporación a la sociedad.

“Estábamos en Presidencia con Alejandro Eder (entonces director de la ACR), el presidente Santos y 40 cacaos de la industria nacional. Todos decíamos ‘qué bueno que se desmovilicen’, pero, ¿cuál de nosotros se moviliza?”, recuerda que se preguntó Ballén en aquella ocasión.

Y fue él, justamente, después de la reunión, quien le propuso al gobierno nacional adelantar una prueba piloto con diez desmovilizados en el que Panaca les daba conocimientos técnicos sobre el campo durante tres meses y los preparaba para la vida laboral en actividades agrícolas.

En el actual modelo del programa de reintegración de la ACR todos los desmovilizados necesitan ser bachilleres antes de cursar cualquier técnica o tecnología en el SENA, por lo que deben terminar sus estudios y luego pasar cerca de un año en formación laboral.

Con la propuesta del presidente de Panaca, de ofrecer 90 días de formación para el trabajo sin necesidad de ser un bachiller, se acortaría el tiempo del proceso de reintegración de seis años, como es el actual, a cuatro años.

La iniciativa de Ballen con diez desmovilizados fue aceptada y al final los resultados alcanzaron una efectividad del 90%: uno no llegó nunca a los cursos y los otros 9 se graduaron. De ellos, Duverney Montilla se quedó trabajando en Panaca y los demás pasaron a una bolsa de empleo.

El modelo le gustó a la comunidad internacional y las agencias Usaid y OIM decidieron financiar una nueva fase de la propuesta, esta vez con 39 personas que llevaran poco tiempo fuera de los grupos armados ilegales. De ese nuevo grupo se graduaron 35 el pasado 5 de marzo.

¿Cómo los educan?
0-desmovilizados-panacaCeremonia de grado de los 35 desmovilizados que estudiaron en Panaca. Foto: VerdadAbierta.com.

Uno de los desmovilizados explicó que la ACR los escogió de los Hogares de Paz, el primer lugar al que llega cualquier persona que quiera reintegrarse. Los criterios fueron llevar menos de un año desmovilizado y ser los “más serios”. Los seleccionaron de varios departamentos del país donde antes militaron en la guerrilla, especialmente de Cauca, Caquetá y Antioquia.

De los 39 que llegaron a vivir en el parque Panaca en noviembre de 2014, cuatro fueron retirados del programa. Ballen reconoció que tuvieron “problemas de acondicionamiento psicológico y comportamental”, y que incluso uno de ellos no podía dormir por miedo. Además, dos de ellos fueron retirados del programa porque los grupos armados ilegales los lograron contactar y los estaba presionando para que convencieran a los demás de regresar.

El proceso continuó con el grupo de 35 personas, entre los que estaban siete mujeres, once indígenas y cuatro afrodescendientes. Nueve eran desmovilizados de la guerrilla del Eln (incluyendo un menor de edad) y 26 de lasFarc (de los cuales tres tienen menos de 18 años).

Los primeros 45 días estuvieron dedicados a una formación general y a los trabajos iniciales con dos psicólogos de la ACR que vivían con ellos.

Cada semana cambiaron de enfoque y todo pasaron por las cinco unidades temáticas que les ofreció Panaca: porcicultura, ganadería, equinos, especies menores y agronomía. En la segunda mitad del programa, escogieron su preferido para dedicarse de lleno y abrirse campo en el mundo laboral.

Durante tres meses, los desmovilizados de las Farc y el Eln vivieron en la misma casa. Uno de ellos afirma que no hubo enfrentamientos, pues “la violencia la tiramos al río para que se la llevara”.

El proceso por cada estudiante tuvo un costo de 120 mil pesos diarios y la mayor parte fue financiada por OIM y Usaid. “Panaca recibió 96 mil pesos diarios por cada desmovilizado y eso incluía el alojamiento, la educación y la ropa”, precisó Ballen.

Empresarios: el as bajo la manga0-desmovilizados-panacaBallen está con Duverney Montilla, el desmovilizado que contrató después del primer piloto de educación para desmovilizados. Foto: VerdadAbierta.com.

El proceso ofrecido por Panaca tiene un único objetivo: que los desmovilizados comiencen a trabajar rápidamente. Cinco días ante del grado, Hans-Peter Knudsen, quien fue presidente de la multinacional alemana Beiersdorf y de la Asociación Colombiana de Universidades, y Ballen llamaron a por lo menos 60 empresarios para contarles lo que estaban haciendo en el parque temático agropecuario.

William Vélez Sierra, uno de los mayores contratistas del Estado, quien ha sido señalado por paramilitares de tener vínculos con ellos y de hacer supuestas alianzas para obtener contratos del negocio de las basuras en el Caribe; Gabriel Harry Hinestrosa, actual presidente de la Cámara de Comercio de Medellín; Darío Hincapié, quien dirigió Corbanacol; Camilo Uribe, hermano medio del senador Álvaro Uribe, y otros más decidieron viajaron a Panaca y hablar con los desmovilizados. Luego de las conversaciones, 27 de los 35 concretaron trabajos con los empresarios. Incluso, Camilo Uribe contrató a uno de ellos para una finca ganadera.

En otras ocasiones, los empresarios han apoyado a los desmovilizados, pero esta es la primera vez que se forman dentro de las mismas empresas. (lea cómo desmovilizados se volvieron soldadores en Santander). “No despilfarren la oportunidad que se les está dando. Está en juego el nombre de ustedes y de nosotros”, les dijo a los desmovilizados Joshua Mitrotti, director de la ACR.

Para Ballen la clave está en la confianza: “Los empresarios los contratan porque confían en mí y yo confío en estos muchachos. Ahora lo que sigue es que más sectores, no sólo el agrícola, crean en esto. Si quieren replicar el modelo, les damos capacitación”.

Una vez finalizó la graduación de los 35 exguerrilleros, comenzó un nuevo proceso de selección, que en esta tercera fase involucrará a 80 desmovilizados para comenzar en abril un nuevo proceso de formación en el parque temático agropecuario Panaca, al que seguirán vinculados la ACR, OIM y Usaid. La idea es que cada vez más empresarios de diversos sectores productivos estén comprometidos con esta estrategia de reintegración social y económica de hombres y mujeres que dejaron las armas para buscar un futuro mejor.