Oro y crimen: minería ilegal
1 de abril de 2013Grupos armados sembraron el terror y destruyeron el medio ambiente por cuenta de la minería informal. SEMANA investigó.
A cada rato, la Policía captura a algún delincuente metido hasta la cintura en la explotación ilegal de oro.
Pantera cayó herido y preso en 2011; a Don Leo, miembro de los Urabeños, terror de los mineros del Bajo Cauca, lo pescaron en Perú hace un mes; y hace tres semanas mataron a Zabala de las Farc, quien estaba asesinando mineros en Zaragoza.
Como pocos se animan a denunciarlos, cada golpe es una hazaña.
Así, la mancha de la criminalidad sigue avanzando sobre el mapa minero del país.
Nadie tiene cifras exactas de cuántas de las 9.044 unidades de producción minera sin títulos ni licencias que cuenta el Ministerio de Minas, están tomadas por grupos armados.
Ni cuántos de los 15.000 mineros informales están bajo su yugo.
La Policía, en una separata de julio de 2011, reveló que en 151 municipios de 25 departamentos convergen la minería ilegal y los grupos armados.
Un reciente estudio de la Fundación Ideas para la Paz denuncia que en más de la mitad de los municipios productores de oro hay presencia de bandas criminales.
En algunos lugares los grupos armados explotan directamente el negocio.
Controlan las dragas y venden el mineral.
Por ejemplo, Carlos Mario Jiménez, alias Macaco, exjefe paramilitar, consiguió que el Estado le diera títulos mineros a una empresa de su esposa según un estudio de 2012 del Centro Internacional de Toledo para la Paz en Colombia (CITPax) y Observatorio Internacional de DDR.
En Segovia, varios de los 200 mineros que operan en el territorio de la concesión de la Gran Colombia Gold, pagan vacunas a bandas criminales antes asociadas a Macaco.
Y en el sur del Chocó los mineros tradicionales son chantajeados. “Cada retén de la guerrilla es un peaje a pagar y cada decreto que sacan es un salvoconducto para que las autoridades nos pidan plata”, denuncia un líder minero.
Son en todo caso sumas gruesas porque de las 51toneladas que exportó Colombia hasta septiembre de 2012 por 2.331 millones de dólares, más de la mitad provenía de la minería informal, y principalmente de esta varios grupos armados sacan tajada. (Ver mapa).
También es el municipio que concentra el 45 por ciento de los cultivos ilícitos del departamento y ha sido epicentro de confrontaciones violentas de la Rondas Campesinas Populares conformadas por los Rastrojos contra el Eln y las Farc.
Sipí, en la misma cuenca chocoana, vive una situación similar y es el segundo productor nacional de oro.
Tarazá, en Antioquia, ocupa el tercer lugar y está asfixiado por la banda de los Urabeños.
Según sus hallazgos, las 450 retroexcavadoras que sacan oro en el departamento les dejan a los grupos armados una suma que oscila entre los 650 y los 3.450 millones de pesos; es decir, entre un 20 y un 70 por ciento del PIB minero antioqueño.
El porcentaje puede ser mayor en Chocó, el otro gran productor de oro del país.
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