Dueños sin títulos
25 de julio de 2012
La mayoría de campesinos del Meta y Casanare ha trabajado sus tierras por décadas sin tener una escritura que certifique su propiedad.

La mayoría de campesinos del Meta y Casanare ha trabajado sus tierras por décadas sin tener una escritura que certifique su propiedad.
En los Llanos Orientales el problema del campo colombiano donde escasean las tierras debidamente tituladas, es aún mayor.
Los campesinos apenas si tienen cartas-venta informales en las que registran los negocios de tierras acordados entre familiares, vecinos o amigos, sean por herencia, trueques o dinero. “No necesitaba uno de un documento para tener la posesión”, dice Alberto Abril, un campesino casanareño. “Éramos señores de nuestro predio porque lo habíamos comprado, lo estábamos explotando, porque era reconocido, aceptado y respetado por el vecindario, las autoridades y porque pagábamos impuestos”.
El Observatorio del Territorio de la Universidad de los Llanos documentó que hasta los años sesenta, la gran mayoría de las tierras de esta región eran baldías y por ello eran de la Nación.
Luego fueron colonizadas por campesinos que llegaron huyendo de la violencia bipartidista de Tolima, Caldas, Valle del Cauca, los Santanderes, Cundinamarca, Huila, Antioquia y Boyacá.
Los colonos tumbaron selva y empezaron a cultivar sus parcelas con maíz, plátano, yuca y otros cultivos de pancoger.
Organizaron de mutuo acuerdo el uso del agua.
Si alguien vendía, solía registrar la transacción sólo en documentos informales privados.
Algunos más informados acudieron alIncora para que les titularan formalmente los baldíos que, según la ley, podían ser suyos si los habían habitado por cinco años o más y si habían trabajado al menos dos terceras partes del predio que buscaban titular a su nombre.
Pero el instituto fue particularmente lento en titularles tierras a los campesinos, y la mayoría nunca vio el final de trámites eternos para conseguir que una resolución oficial les adjudicara formalmente su propiedad.
Hubo, sin embargo algunos privilegiados que sí consiguieron títulos formales con facilidad, dice el estudio de la Universidad del Llano, como quienes hicieron el servicio militar o colaboraron con el Ejército en sus batallas.
También consiguieron documentos de propiedad formales los hacendados que les compraron mejoras a colonos para formar grandes haciendas productivas.
Hoy en el Ministerio de Agricultura, cuyos funcionarios tienen el reto de restituir las tierras a las víctimas de despojo de los conflictos armados de los Llanos, consideran que esta informalidad en la propiedad de la tierra facilitó el despojo en el Llano.
Mientras los campesinos se quedaron con sus acuerdos comerciales de palabra y sus carta-ventas, los violentos que los despojaron corrieron a conseguir títulos formales, incluso cooptando o amedrentando a los funcionarios encargados de tramitarlos.
Aunque el estudio realizado por el Observatorio del Llano no analizó todos los municipios, encontró que por ejemplo en Vista Hermosa, Meta, sólo 28% del total del área tiene escrituras.