A pesar de que el personal de salud no estaba preparado para afrontar una pandemia, en Cauca, estos profesionales enfrentaron el Covid-19, motivados por su vocación de servicio y amor a su profesión. Homenaje a los héroes de la salud.
Por Lucia Ocampo / @lapetitlu Co.marca Digital Después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara el 11 de marzo de 2020 la pandemia a nivel global, los gobiernos de todas las naciones tomaron medidas para evitar el esparcimiento del virus del Covid-19 dentro de la población.
En Colombia, el gobierno nacional decretó el Aislamiento Preventivo Obligatorio en el país a través del Decreto 457.
Sin embargo, esto no detuvo el incremento de los casos.
En Popayán se dispusieron de todos los centros de atención médica para enfrentar la emergencia, pero quienes inicialmente recibieron a los pacientes sospechosos fue el personal sanitario del Hospital Universitario San José.
Le siguió el Hospital Susana López de Valencia, y finalmente, las clínicas privadas como La Estancia y Santa Gracía.
Pero el sistema de salud no estaba preparado para atender una emergencia de tal magnitud, así lo dijo el secretario de Salud de Popayán, Óscar Ospina, quien además aseguró que no se contaba ni con el conocimiento necesario sobre el comportamiento del virus, ni con la infraestructura para atender volúmenes tan grandes de personas. Otro factor que no estaba dentro de los planes fue el miedo.
Varias de los entrevistados para este fotorreportaje mencionaron que cuando ingresaron casos positivos al hospital, el temor apareció en muchas personas de la primera línea del sector salud, quienes renunciaron para proteger su vida y la de sus familias. Pero quienes se quedaron encontraron en la pasión por su profesión el impulso para enfrentar el Covid-19.
Co.marca Digital visitó el Hospital Universitario San José, donde encontró algunos profesionales de la salud que asumieron el reto de salvar vidas en los momentos más críticos de la pandemia.
“Cuando ingresaron los pacientes respiratorios no sabíamos si eran positivos o no, porque las pruebas tardaban mucho. Había miedo porque no sabíamos nada del virus, solo los estudios que llegaban de otros países”, dice Edwin Gómez, Fisioterapeuta en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) Neonatal del Hospital Universitario San José.
Los protocolos de bioseguridad iniciales eran muy estrictos para evitar el contagio entre el personal de salud. Usaban monogafas, escafandras, caretas, tapabocas, guantes, entre otros. Con el paso del tiempo y el avance de los estudios sobre el coronavirus las medidas cambiaron. Actualmente el paso más importante es el lavado de manos, el uso de su uniforme, tapabocas y cofias.
Durante el primer trimestre de 2020 existía poca información sobre el comportamiento del coronavirus en neonatos y no había evidencia clara sobre la transmisión vertical de madres infectadas a hijos. Según un artículo de 2020, del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades, algunos recién nacidos dieron positivo para Covid-19, pero se desconoce cuándo se produjo el contagio.
Un estudio liderado por las universidades de Chile y Columbia, con la colaboración de la Organización Panamericana de Salud (OPS), titulado The COVID-19 Health care workers study (HEROES), evidenció que entre el 14,7% y 22% del personal de salud presentaba episodios depresivos. La motivación familiar fue crucial para que el personal de salud no desfalleciera durante la pandemia. En los hospitales también encontraron formas para apoyarse mutuamente.
En la pandemia el personal de salud desarrolló extensas jornadas de trabajo. Según HEROES, esto impactó directamente en la salud mental del personal, en su desgaste físico y emocional. El informe realizó entrevistas a 14.502 trabajadores sanitarios de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Bolivia, Guatemala, México, Perú, Puerto Rico, Venezuela y Uruguay.
Actualmente en la UCI Neonatal del Hospital Universitario San José, los recién nacidos se encuentran divididos en tres salas: una de cuidados intermedios, una de cuidados intensivos y una de aislamiento, que es donde se encuentran los bebés sospechosos o positivos de Covid-19.
El 20 de febrero del 2021, el Ministerio de Salud puso en marcha el Plan Nacional de Vacunación contra el Covid-19. Inicialmente a Cauca llegaron 666 vacunas destinadas al personal de salud que atendía la pandemia. Luego se distribuyeron entre el resto de la población.
“Ver a las personas morir sin acompañamiento de sus familias fue muy difícil. Ver a los niños aislados era muy complejo, dolía”, dice Edwin Gómez, fisioterapeuta en la UCI neonatal del Hospital Universitario San José.
En momentos críticos de la pandemia, el cuarto piso del Hospital Universitario San José fue usado como unidad de aislamiento respiratorio pediátrico y de adultos. La mayoría del personal que laboraba ahí fue por voluntad propia y no podían interactuar con ningún otro miembro del hospital. “Para entrar nos cambiábamos y colocábamos todos los elementos de bioseguridad, y para salir debíamos bañarnos”, dice Brayan Bojorje, auxiliar de enfermería de la UCI pediátrica del Hospital Universitario San José.
“Cuando llegó el primer niño sospechoso de covid, nadie quería atenderlo por miedo. Era un bebé. Yo fui de voluntario. Pensé que si me iba a pasar algo que fuera haciendo lo que amo. Fue muy duro, desde la parte emocional hasta la física, porque debíamos estar muchas horas con esos trajes y no podíamos tener contacto con nadie”, narra Brayan Bojorje.
A diferencia de la UCI de aislamiento de adultos, en aislamiento pediátrico los niños sí contaban con un familiar que los acompañaba las 24 horas del día. Desde el primer momento que ingresaba un pequeño, hasta que le daban salida. Ellos tampoco podían tener contacto con otras personas o hacer relevos para evitar posibles contagios.
Según registros del Ministerio de Salud, en la última semana de marzo del 2022 se presentaron cinco muertes de niños de entre 1 y 5 años por Covid-19. Frente a esto, la Asociación Colombiana de Salud Pública, insiste en la vacunación de esta población. Hasta la primera semana de abril de este año solo el 40% de niños y niñas tenían completo el esquema de vacunación y el 62,8% recibió la primera dosis.
Estos son algunos de los dibujos que los niños y niñas internados en la UCI pediátricos del Hospital San José, hacen para el personal de salud en agradecimiento por sus cuidados. “Es lindo ver cuando ellos se recuperan y salen de aquí, pero es duro cuando se complican y fallecen”, afirma Brayan.
Aunque no estaban preparados para afrontar una pandemia, esta experiencia le ha permitido al personal de salud crear nuevos protocolos que los ayuden a desenvolverse de mejor manera en una situación similar.
Al inicio de la pandemia, mientras el mundo exterior estaba en confinamiento, en los hospitales el personal de salud encontró diversas maneras de darse apoyo. En la UCI pediátrica del Hospital Universitario San José, las personas se expresaban a través de carteles que colocaban en las puertas de vidrio de los cuartos aislados.
Esta producción fue realizada gracias al apoyo del Fondo de Respuesta Rápida para América Latina y del Caribe, coordinado por Internews, Chicas Poderosas, Consejo de Redacción y Fundamedios, y a la alianza periodística entre VerdadAbierta.com, Co.marca Digital, Radio Campesina de Inzá y la Escuela de Cine y Televisión Étnica de Santander de Quilichao.