Museo Comunitario Pueblo Embera Katío del Alto Sinú – Jomau De. Casa de Todos
8 de agosto de 2015Esta semana en Oropéndola, arte y conflicto el turno es para un pueblo indígena que, a pesar de las dificultades, busca reivindicar sus tradiciones y saberes ancestrales a través de una colección de objetos y fotografía.
Foto: Centro Nacional de Memoria Histórica.
– Vea más sobre este museo en Oropéndola
En una entrevista de 2001, el periodista y filósofo francés Bernard Henry Levy, le preguntó a Carlos Castaño si los atentados a sindicalistas, políticos de izquierda e indígenas, eran un asunto arbitrario.
El entonces jefe de las Autodefensas Unidas de Colombia le respondió: ¿Atentados a ciegas nosotros? ¡Jamás!.
Siempre hay una razón.
Los sindicalistas, por ejemplo, impiden trabajar a la gente, ¡Por eso los matamos!».
A renglón seguido el filósofo francés volvió a la carga: «Bueno, y el jefe de los indígenas del Alto Sinú, ¿a quién le impedía trabajar él, ese pequeño jefe indio que bajó a Tierra Alta?», Castaño le respondió con vehemencia: «¡La represa! ¡Impedía el funcionamiento de la represa!”.
Los Embera Katío han habitado desde tiempos inmemoriales las riveras del río Sinú y San Jorge en el departamento de Córdoba.
Con la decisión a mediados de los noventa de construir la central hidroeléctrica de Urrá, comenzó un conflicto con la comunidad del alto Sinú porque los indígenas alegaban que la represa alteraría su vida, sus costumbres y su forma de alimentación centrada en la pesca.
Los indígenas iniciaron una serie de movilizaciones y acciones legales contra la represa.
Coincidencialmente, en esa época, Salvatore Mancuso ya había conformado un grupo paramilitar en la parte baja del Nudo de Paramillo que mantuvo un pulso con los frentes 5 y 38 de las Farc que azotaba a ganaderos y comerciantes de Córdoba con secuestros y extorsiones, y que tenía el control sobre el cultivo de hoja de coca en la zona.
Como una tenaza, los paramilitares también avanzaron por la zona del Urabá y obligaron a la guerrilla a replegarse a las zonas altas del Paramillo.
En medio de este conflicto armado, los líderes indígenas empezaron a ser objetivo de los grupos paramilitares y guerrilleros, y como consecuencia de esta disputa, varios de sus líderes empezaron a ser amenazados y asesinados.
Los Embera Katío sienten hasta hoy los efectos del conflicto.
La pérdida de sus territorios y el cambio que ha tenido el río en sus vidas.
Denuncian que poco y nada se avanzó para aclarar los crímenes contra sus líderes, y que su pueblo, como lo pretendían los violentos, terminó desintegrado.
En ese contexto, el Museo Comunitario Pueblo Embera Katío del Alto Sinú – Jomau De. Casa de Todos, en Tierra Alta, Córdoba, resulta fundamental para un pueblo que busca reconstruir su memoria histórica y decide celebrar su cultura. Un espacio en el que todos participan y en el que cada uno, a su modo, hace parte de una obra de arte.