
Encuentre en esta sección un completo seguimiento al proceso de Justicia y Paz de los paramilitares, las versiones, las imputaciones, y juicios, así como las declaraciones de los paramilitares extraditados a los Estados Unidos

| Las cuentas pendientes de 'Jorge 40' |
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| Justicia y Paz - Imputaciones | ||
| Martes, 06 de Julio de 2010 09:34 | ||
La Fiscalía radicó la primera imputación contra Rodrigo Tovar, alias 'Jorge 40', por crímenes que dejaron más de 500 víctimas. Esta es la primera acusación formal contra el extraditado jefe paramilitar que no colabora con Justicia y Paz desde abril de 2008 cuando tuvo su última versión libre.
Por haber cometido u ordenado crímenes contra 533 personas, hechos ya confesados en versión libre, la Fiscalía Tercera de Justicia y Paz radicó ante un magistrado de control de garantías de la sala penal del Tribunal Superior de Barranquilla, solicitud para audiencia de imputación contra el ex jefe paramilitar del Bloque Norte, Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’, quien se encuentra detenido en Estados Unidos, a donde fue extraditado el 14 de abril de 2008 junto con otros ex jefes paramilitares. Según relató Edmundo Guillén Hernández, conocido con el alias de 'Caballo' en una versión libre el 16 de diciembre de 2009 ante el fiscal de la Unidad de Justicia y Paz, el comando paramilitar que cometió la masacre el 22 de noviembre del año
2000 en el pueblo palafito de Nueva Venecia, partió de Pivijay,
Magdalena. La orden, o quien más influyó en alias ‘Esteban’ para asesinar
a las treinta nueve personas que murieron en esa incursión de los
grupos armados, presuntamente la dio el ganadero Saúl Severini Caballero, quien se
desmovilizó con el Bloque Norte el siete de marzo de 2006. La Fiscalía también imputó la masacre de Bahía Portete, el 18 de abril de 2004, en la que unos 150 paramilitares al mando de Arnulfo Sánchez González, alias ‘Pablo’ y José María Barros Ipuana, alias ‘Chema Bala’, irrumpieron en camperos y motos en varias rancherías de Bahía Portete, en la Alta Guajira. Fueron rancho por rancho; mataron y decapitaron ancianos, quemaron niños vivos, se robaron la "tumas" o piedras sagradas de trueque, destruyeron el centro de salud y profanaron el cementario. Dejaron 12 wayúus muertos y se llevaron a 33 más que nunca aparecieron. Los paramilitares les dieron 24 horas para sacar las familias y los cuerpos de las víctimas que habían quedado tirados en Bahía Portete. "Ocho mujeres fuimos a recogerlos, eso era horrible, como una pesadilla... las personas estaban muriéndose de sed, tomando agua del mar, con los pies destrozados”, relata Débora Barros, una matrona Wayuú que se ha encargado de que esta masacre no quede en la impunidad. Unas 320 familias huyeron a Venezuela. algunos atravesando el desierto a pie. Solo en ese país la Defensoría del Pueblo los atendió por tener doble nacionalidad. Desde entonces se les volvió una obsesión encontrar los restos de sus familiares desaparecidos, porque sin ellos no encontrarán la paz interior y la de sus muertos. Por la masacre de Bahía Portete hay cinco expedientes abiertos. Uno de estos acabó en un juicio contra José María Barrios Ipuana, alias 'Chema Bala', cabecilla del Frente Contrainsurgencia Wayuu que fue condenado a 40 años de cárcel por los delitos de homicidio agravado y una indemnización a las familias sobrevivientes. Un segundo juicio se inició contra Carmen Barros, hermana de 'Chema Bala', ‘Jorge 40’, ‘Pablo’ y otros paramilitares. Se les acusa ante un juzgado de Bogotá por desplazamiento, masacre, desaparición forzada, tortura, genocidio y concierto para delinquir. En noviembre de 2007 Rodrigo Tovar Pupo, alias
‘Jorge 40’ reconoció ser responsable de la masacre porque
“habían identificado que se dedicaban al secuestro y al robo”. Dijo
además que ‘Chema Bala’ hacía parte de su estructura, sin embargo tres
meses después de la su confesión lo extraditaron a Estados Unidos. Lo
mismo le ocurrrió a ‘Chema Bala’ quien nunca reconoció su participación
en la masacre. La Fiscalía también le imputó al ex jefe paramilitar la masacre de Villanueva, en La Guajira, el 7 de diciembre de 1998, en la que fueron asesinadas 11 personas. Los paramilitares llegaron haciendo tiros al aire y lanzando luces de bengala para impedir la salida de 55 policías que estaban en la estación e impedir que éstos repelieran el ataque. En los barrios El Cafetal y San Luis, donde se escucharon los primeros disparos, todos pensaron al principio que eran juegos pirotécnicos, pero el tableteo de los tiros hizo refugiar a toda la población en sus casas. Los paramilitares estuvieron recorriendo el pueblo entre las 2 y 4 de la madrugada que está al pie de la serranía del Perijá, zona por donde tiene influencia el frente Luciano Ariza del Eln y el frente 59 de las Farc. Fue durante estas horas que dieron muerte a José Aníbal Garcerón Mejía, de 16 años, estudiante de noveno grado del colegio Roque de Alba; Julio Contreras Rincones, 22 años, estudiante del mismo plantel y se alistaba para recibir grado el 18 de diciembre; los hermanos Nefer Augusto y Alexander Enrique David López, 25 años; Bartolomé Contreras Molina, 28; José Luis Rosado Quintero, Javier Enrique Olmedo Campo, Ramiro Campo Peñaloza, Jeison José Daniel Roja, José Dangond Quintero, Elis Fabián Montero y Erinón José Damián Rojas. Resultaron heridos Leonel y Alfredo López, Enrique y Petra Molina, quienes fueron trasladados a Valledupar. La Fiscalía también le imputará a 'Jorge 40' crímenes que ocurrieron en Barranquilla, Baranoa, Campo de la Cruz, Candelaria, Luruaco, Malambo, Piojó, Repelón, Sabanalarga, Sabanagrande, Soledad (Atlántico); Dibulla, Villanueva, Uribia (La Guajira); Astrea, Bosconia, Codazzi y Valledeupar (Cesar); El Píñon, Ariguaní, Cerro de San Antonio, Chivolo, Zona Bananera, Sitio Nuevo, Plato, Pijiño, Pivijay y Remolino en Magdalena. |