
En Colombia, 5 millones de hectáreas han sido usurpadas o abandonas como resultado del desplazamiento de 4 millones de personas. Encuentre aquí investigaciones e historias sobre el despojo de tierras.

| La conspiración para despojar a los campesinos de Paquemás, en Urabá |
| Despojo | ||||||
| Jueves, 19 de Abril de 2012 10:58 | ||||||
El Incora le tituló mil de hectáreas a 98 familias, pero fueron desplazadas por 'paras'. Ganaderos y comerciantes en complicidad con un funcionario del Instituto aprovecharon para despojarlos.
El próximo 2 de mayo, en el Palacio de Justicia de Medellín, 40 familias de la vereda Paquemás del municipio de Turbo, en el Urabá Antioqueño, esperan que un magistrado de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Medellín les restituya las tierras que, dicen, les fueron despojadas por terratenientes de la zona, que fueron obtenidas por estos luego de que se desplazaran entre 1995 y 1996. En esta audiencia, la Unidad de Bienes de Justicia y Paz de la Fiscalía intentará demostrar que los terratenientes de esta región, supuestamente ayudados por un funcionario del antiguo Incora (hoy en día Incoder) y valiéndose del éxodo masivo de campesinos, se hicieron de manera fraudulenta a dichas parcelas. La historia de estos campesinos comenzó el 10 de noviembre de 1994, cuando el Incora le adjudicó a 98 familias unos lotes de entre ocho y 15 hectáreas en Paquemás. Prueba de ello es que el 14 de septiembre de 1995, un grupo armado que seguía órdenes de Ever Veloza, alias ‘H.H’ y liderado por Jesús Albeiro Guisao, alias ‘El Tigre’, ingresó a la vereda Pueblo Galleta del correguimiento Currulao, en Turbo, donde asesinaron a seis campesinos. ‘El Tigre’, actualmente postulado a Justicia y Paz, reconoció en versión libre que a los labriegos les cortaron sus cabezas para generar terror en la población. Y lo lograron. Doña Libia, una matrona de 50 años y de las últimas en abandonar el correguimiento, no soportó ver cómo amenazaban y asesinaban a sus coterráneos y el 28 de diciembre de 1996 decidió huir con toda su familia hacia nuevas tierras. Durante los años siguientes, tanto Pedro, José y como Doña Libia, siguieron a la distancia lo pasaba con sus propiedades. Preguntaban a amigos y vecinos que se quedaron y se enteraron que nuevas personas se apoderado de ellas, con cultivos y ganado. Sin embargo, no podían hacer nada porque los paramilitares seguían en la región lo que imposibilitaba su retorno y reclamar lo suyo. Pero, cuando inicio el proceso con los paramilitares, estos parceleros empezaron cada uno por su cuenta a tocar las puertas de Justicia y Paz para ver cómo lograban recuperar lo perdido. Las víctimas denunciaron que la violencia de 'HH' y sus hombres hicieron que, en un lapso de dos años, Paquemás y sus alrededores se convirtieran en una vereda fantasma. Allí se cometieron 173 homicidios y 30 desapariciones forzadas. También hay registros de 85 desplazamientos forzados, que casi coincide con el número de familias que fueron beneficiadas por el Incora. Además denunciaron que los 'paras' cometieron una violación, torturaron y reclutaron a un menor de edad. Doña Libia será una de las víctimas que estará presente en la audiencia. “Ya son muchos años ‘bregando’ a recuperar la finquita, como desde el 2003 o 2004, no recuerdo bien. Y uno sí se va cansando de ver que no pasa nada. Pero bueno, tengamos fe que ya esperamos ‘lo más’, esperemos ahora ‘lo menos”, dice la mujer. El inicio del despojo “Meses después de habernos instalado en Carepa nos contactó un señor. Nos dijo: 'es mejor que vendan. Turbo está muy peligroso y muy seguramente no van a regresar'. Yo no quería, pero mi esposo estaba muy preocupado porque había prestado una plata en el banco para hacerle unas mejoras a la finca. Me dijo: 'vendamos”, recuerda doña Libia. La Fiscalía logró determinar que dicha hoja en blanco, que muchos campesinos presionados firmaron, el funcionario la utilizó después para elaborar un acta en la que los campesinos renunciaban al predio. Por su parte, campesinos de la región señalan al intermediario como “un colaborador” de los paramilitares. Raúl Hasbún, alias 'Pedro Bonito' también lo ha referenciado en algunas de sus versiones libres ante fiscales de la Unidad de Justicia y Paz. De acuerdo con sus confesiones, ese intermediario era reconocido como el segundo al mando del grupo de alias ‘H.H’ en los corregimientos Currulao, El Tres y Nuevo Antioquia. Varios de los nuevos dueños de estos predios fueron mencionados por alias 'Pedro Bonito' como financiadores del Frente Arlex Hurtado de las Auc. Tal es el caso de un ganadero y comerciante de Turbo, quien aparece hoy como titular de varios predios en Paquemás que son objeto de reclamación ante la justicia. Uno de ellos es el de María*. A principios de 1996, un paramilitar conocido con el alias de ‘Grandulón’, le dio una orden perentoria a la mujer: o le vendía su predio al intermediario o se atenía a las consecuencias. No tuvo más opción que huir de la región. Ocho años después, la señora decidió regresar a su finca, pero ésta ya tenía un supuesto dueño, se trataba del ganadero y comerciante de Turbo.
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